HISTORIA TRUJILLANA

Publicado el: 14/02/2011 / Leido: 8359 veces / Comentarios: 1 / Archivos Adjuntos: 0

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HISTORIA TRUJILLANA

DE BENIGNO CONTRERAS

Fuente: http://www.diarioeltiempo.com.ve/V3

Nace la parroquia valerana: 1820 - Ante el hecho de que Valera estaba en los momentos de cumplir el primer centenario de su existencia y por la confusa aproximación a la fecha de su nacimiento, la Cámara Municipal se abocó a estudiar los documentos que precisaran tan magna fecha. Era Presidente el afamado poeta valerano Dr. José Domingo Tejera (en la foto), quién fue el propulsor de tal iniciativa, recibiendo el apoyo de sus compañeros en la sesión del 15 de agosto de 1918. Para tal efecto decidieron nombrar una comisión especial que se encargara de hacer la investigación de los documentos existentes en los Archivos del Municipio Escuque, jurisdicción a la cual pertenecía Valera para la fecha de su nacimiento. La Comisión la integraron el geógrafo e historiador Américo Briceño Valero, el poeta y periodista Jesús Briceño Casas y el Pbro. Dr. Miguel Antonio Mejías quienes, después de la revisión, llegaron a la determinación de señalar la fecha de fundación de la Parroquia Eclesiástica de Valera el 15 de febrero de 1820 (La Riva Vale).

        VALERA VALERÁ. Coinciden prácticamente los historiadores que la planicie o meseta, hoy Valera, fue otorgada por Don Diego de Osorio al español Marcos Valera, en 1595. El periódico "El Castillo", del 7 de febrero de 1907, en su sección histórica, dice que los datos son tomados del "Archivo Parroquial" y de las notas de Rafael Gallegos Celis; allí exponen: "En el año de 1595 poseía la mesa en que se fundó la ciudad Don Marcos Valera, y en el documento otorgado a favor de éste y que se encuentra en el Registro de Escuque se lee: -"las tierras que se denominan de la propiedad de Valera, están todas en un mismo continente, en globo, en una mesa cuadrilonga que se encuentra naturalmente con sus tres ángulos con peñascos inaccesibles &"-.después fueron dueños los teranes, Díaz, Garcías y otros". De ahí, entonces, que a éste encomendero se debe el nombre de Valera. Una rica meseta que alguien le vio un gran futuro y quizás pensó que "Valera va a valer" o en el castellano más castizo que "Valera valerá". Todavía escuchamos esta expresión cuando a alguien se le ocurre decir, por ejemplo, que "esa cosa valerá tanto". No olvidemos que los Cuicas hablaban, según Américo Valero Briceño, un idioma gutural y pasar del Chontal al castellano la natural dificultad debió ser abismal por lo que, nos imaginamos, pudo ser más fácil pronunciar "valerá" que "valdrá". Quizás así se popularizó en aquellos momentos y alguien, como dice el escrito en "El Castillo", pretendiendo hacer un juego de palabras, la pronunció de esa manera. Esta expresión tiene varias versiones: el periódico que antes citamos dice: ".que Don Marcos Valera tenía un hermano sacerdote, muy venerado por sus grandes virtudes, que paseando por la espesa selva en que más tarde había de existir la ciudad, y viendo su magnífica posición topográfica, exclamó con voz profética: Valera valerá; haciendo un juego de palabras a que se prestaba en aquel tiempo nuestra lengua". Sin embargo, no se conoce la existencia de tal sacerdote, pero, al tiempo le atribuyen esta frase al Dr. Gabriel Briceño de La Torre quien la dijo cuándo delineando las calles de la naciente Valera le apreció el porvenir a la ciudad (El Anunciador, 1934). Al tiempo también le atribuyen la frase a Simón Bolívar en su visita a estas tierras, pero, ello tampoco tiene solidez y la profética frase seguirá con la histórica incógnita sobre su autoría. De todas maneras, como lo escribió Díaz Castañeda, es un frase: "mal dicha, pero profética".

        Con el tiempo la meseta la conforman varias haciendas, siendo, parece ser, la más grande la de "Santa Rita" cuyo dueño, Domingo del Rosario Ojeda, se la vendió a la señora Valentina Mejias. En relación a su condición de propietaria, un documento del 14 de diciembre de 1819, dice lo siguiente: "En esta nueva Parroquia de Valera.se evidencia que esta posesión mensurada consta de ciento setenta y cinco varas de Norte a Sur, y mil ciento varas de Oriente a Poniente, que es justamente la parte que le cupo a Merced Díaz, como a una de las cuatro herederas de Valentina Mejías, según la repartición, que hizo Don José Ignacio González el cinco de diciembre de 1803, cuyos documentos se han presentado y sirven de arreglo a este Tribunal." (EL Anunciador, 1934). Es decir, de Valentina Mejías heredan cuatro hijos, pero, en la escena de la historia de Valera solo se habla de dos de sus hijas: Mercedes Díaz y Luisa Díaz, quienes heredaron la mitad de las tierras, según ratifica el Cronista Alberto La Riva Vale (pág. 10). Mercedes Díaz se casa con Pedro Terán y tienen 10 hijos. Luisa Díaz, tiene dos hijos, Lorenzo y Candelaria, pero, el varón no aparece en el registro.

       NACIMIENTO. Pues bien, Mercedes Díaz decide donar 100 varas para construir una Iglesia y fundar pueblo. Quizás su anhelo visionario lo tuvo porque es posible que en aquella meseta, de tantas haciendas, la población, constituida por los dueños de las mismas y los trabajadores de ellas, entre servidores y esclavos; ya empezaba a ser notable. Los curatos más próximos eran los de Motatán, o Mendoza, o el de Escuque y como gran devota a lo mejor soñó con poseer una Iglesia cercana. Según el Cronista Rafael Gallegos Celis ya existía casa de vecindario siendo la primera fundada en abril de 1801 por Águeda González. En la guerra de Independencia, en los años de 1818 la leyenda de Barbarita de La Torre era conocida y el mismo hijo de Mercedes Díaz, Cecilio Terán, no estaba presente en la repartición de su herencia porque se fue a servir en las tropas del Rey. En fin, Mercedez Díaz tuvo 10 hijos y ante ellos decide donar, de palabra, las tierras pero no pudo lograrla en vida. Para hacer, entonces, realidad esta donación -"para que en ellas se fabricase una capilla pública en honra de Dios y su Santísima Madre y a beneficio de este vecindario"- se presentaron, con intención de registrar y protocolizar la aspiración de su madre, Juan de Jesús Terán, Trinidad García, yerno de Mercedes Díaz por matrimonio con Manuela Terán; José Pablo Terán, Maximiano Salas yerno también de Mercedes Díaz y Reyes Terán; todos en representación de sus otros hermanos; ante Juan Antonio Chuecos, Teniente de Justicia y Administrador de las Rentas Reales, -"para que en él se fabrique la nueva parroquia que se pretende erigir, pues así es su voluntad; con declaración que las dichas cien varas se deberán mensurar en el llano de Valera al frente de la hacienda de don Pedro Fermín Briceño"-. La participación oficial se hizo en "la nueva erección de San Juan Bautista de Valera en veinte y cinco de Agosto de mil Ochocientos dieciocho" (La Riva Vale, pág. 10). Esta fecha fue tomada por algunos como la de la fundación de Valera.

        Elevada esta petición ante la autoridad eclesiástica ubicada en la ciudad de Mérida, el Obispo Rafael Lazo de La Vega, quien residía en Maracaibo, consideró insuficiente la tierra donada: "..impuesto de esto, su Sría., el Ilustrísimo Sor Obispo Doctor Don Rafael Lazo, erigió curato en este sitio de Valera, y que no siendo suficientes las cien varas de terreno donados para principiar la población según pide su Sría..." -cien varas apenas eran poco menos de 100 metros considerando que una vara equivale a 0,80 cm-. Para remediar la situación, entonces, Reyes Terán, hijo de Mercedes Díaz, conjuntamente con Candelaria Díaz su prima, decidieron, el 16 de abril de 1819, ceder parte de sus propiedades para desarrollar la población: Reyes Terán "cede y traspasa y dona en beneficio de la Iglesia, para que unida a las cien varas en cuadro que donó su madre sirvan para incremento de la población..". Y Candelaria Díaz, en nombre de su madre Luisa Díaz, "cede y dona para aumentar el terreno suficiente para en él construir edificios en la nueva población". Al mismo tiempo indicaron "que el terreno sobrante para fabricar casas quede a beneficio de la Iglesia, y que el reparto o señalamiento de solares y asientos de casas deben hacerlo el Venerable Sor. Cura de esta nueva fundación, Don Gabriel Briceño y el Mayordomo de fábrica que hubiere, quienes deberán venderlos a los vecinos que quieran fundarse.."; según consta en el Archivo de Escuque del 16 de abril de 1819 (La Riva Vale, pág.14). Para Ana Hernández Bello de Tejera éste sacerdote no sólo delineó las calles de Valera sino que él mismo le había propuesto a Mercedez Díaz la fundación de un pueblo, donó también dos cuadras de tierra, fija la ubicación del templo, regala los vasos sagrados y la primera campana (El Anunciador, 1934). Fue, en ese año de 1819, cuando se oficia la primera misa en Valera por el Presbítero Manuel Fajardo (Gallegos, pág. 119).

        Luego, en Diciembre de 1819 concluye el litigio por la acomodación y reparto de las demás tierras que conformaban la Hacienda Santa Rita, entre todos los herederos, en aquella "Nueva Parroquia de Valera" como ya constaba en todos los Documentos. El mes de febrero del siguiente año regresa el Obispo Lazo de la Vega y erige la Parroquia en Parroquia Eclesiástica de Valera, el 15 de febrero de 1820, estableciendo los límites del nuevo curato con los demás curatos existentes, colindantes con Valera. Nace Valera como Parroquia Eclesiástica.

        Sobre esta fecha de fundación interesantes posiciones se han dado. Para el primer Cronista de Valera Rafael Gallegos Celis, en su obra escrita en 1900, "los límites de la parroquia eclesiástica que se fundó, fueron demarcadas en el año de 1820 por el Ilustrísimo Señor Doctor Rafael Lazo de la Vega" y le señala sólo carácter de demarcación. La Comisión que se nombró para decidir la fecha, arriba anunciada, la conformaban dos interesantes personajes que hacían pública y notoria sus diferencias religiosas: Monseñor Mejía con su postura cristiana católica enfrentaba las tesis de Américo Briceño Valero, a través de "Crisol", por su posición cristiana pero no católica. Desconocemos si sobre la fecha en cuestión hubo acalorada discusión, pero, desconocemos también la causa de la ausencia de Valero Briceño en el momento de firmar el Informe. Díaz Castañeda, en su libro, hace referencia, asimismo, a una interesante discusión entre el Padre Andrade y el actual Cronista Luis González. De todos modos, si se hace conjeturas o se plantean hipótesis, como creemos que hicimos hoy, es siguiendo "pistas", como dijo hace poco el profesor Juancho Barreto con quien compartimos su tesis; aún cuando también creemos que en historia no todo está dicho y si algún dato o hecho histórico se presenta con discusión o sujeto a duda hay que pensarlo, de todos modos, como se hace con el acusado, en juicio jurídico: que está sujeto a la presunción de inocente o culpable, hasta tanto no se demuestre lo contrario.

       OBRAS CONSULTADAS: Rafael Gallegos Celis. Valera. Siglo XIX, Edit. Arturo Cardozo. Díaz Castañeda, El Libro de Valera. Alberto La Riva Vale. Anales de Valera. Periódicos: El Castillo. 1907. El Anunciador, "Valera de antaño", 1935. NOTA: Las fotos corresponden a Mercedes Díaz, José Domingo Tejera y La Plaza Bolívar de Valera en 1920 (Américo Briceño Valero).

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Por favor necesito contactar al Sr. Luis Gonzalez, Gracias Lic. Orlando Troconis S.

orlando troconis (30/04/2011)