condición para una eclesiología de la memoria en la Iglesia Particular

Publicado el: 13/06/2008 / Leido: 6717 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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Archivos eclesiásticos:

condición para una eclesiología

de la memoria en  la Iglesia Particular

P. Luis Vaccaro Cuevas.

Universidad Católica del Maule. CHILE

 

 

Archivos históricos: condición para una eclesiología de la memoria en la Iglesia particular”

            Con frecuencia las ultimas décadas en la historia de nuestra Iglesia americana se ha retomado la búsqueda de referentes históricos para lograr una mejor reconstitución de lo que han sido los diversos procesos de evangelización en las comunidades cristianas.

Esta investigación no sólo obedece a la recuperación del acerbo histórico de suyo suficientemente valiosa y justificante de cualquier esfuerzo, sino que responde a la urgente necesidad de articular la eclesiologìa, no sólo desde lo emergente sino vitalizando la memoria que vincula tradición, fe y cultura en el continuo de los procesos históricos y humanos.

            El presente artículo quiere exponer algunas experiencias y proyectos que se están concretando en nuestro entorno como requerimientos de una fe vinculada a la cultura a través del propio proceso de identidad madurada y decantada.

Archivos Eclesiásticos: condición para una eclesiología de la memoria en la Iglesia Particular.

P. Luís Vaccaro Cuevas

Profesor de la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas de la Universidad Católica del Maule.

FUNDAMENTO

Cuando hablamos de este tema en la actualidad, podemos constatar que se hace desde un esfuerzo por trabajar la problemática desde una perspectiva de mayor acuciosidad que algunos decenios antes. Lo anteriormente señalado no corresponde simplemente a un aumento de interés por los estudios de carácter historiográfico, que de suyo constituye un gran avance respecto de la superación ideológica en las lecturas de la realidad, pues remite a fuentes y procesos cuyos fundamentos podemos reconocer y reconstruir.

El centro medular de este desarrollo responde, a mi juicio, a la necesidad ,que en el caso de la historia eclesiástica, se establece de modo específico como búsqueda y caracterización de los diversos procesos de evangelización que han constituido y caracterizado de modo significativo y distintivo los diferentes perfiles de la las iglesias particulares en nuestro continente americano. Podemos afirmar, en otras palabras, que no es posible hoy elaborar un discurso eclesiológico válido respecto de los procesos evangelizadores en América Latina sino acudiendo a las fuentes históricas originarias debidamente sistematizadas y codificadas.

El mismo concepto de “Iglesia Particular” tan propio del Concilio Vaticano II remite a una dinámica nueva en la autocomprensión de la comunidad cristiana que ha crecido en medio de determinadas coordenadas espacios temporales en medio de las cuales se construye amalgamadamente la relación fe, cultura y tradición. Tales conceptos no pueden ser ya comprendidos y analizados, desde la experiencia creyente como “hipóstasis” separadas y distintas. Al contrario la historia nos obliga a la lectura relacional que da cuenta de orígenes complejos y de tradiciones que reflejan distintas concepciones de Dios y de la realidad.

La memoria histórica de la Iglesia no es entonces la simple evocación de lo pasado o lo que se repite como homenaje a lo fundante. Es la categoría clave para descubrir la fidelidad kerigmática mundanamente vivida y recreada culturalmente. El recurso a la historia no puede reducirse a lo probatorio, pertenece al espacio de lo hermenéutico. La memoria de una Iglesia particular es más que “intelligentia fidei” al modo simplemente racionalista. Ella se convierte en interpretación constructiva de la realidad, pues es capaz de desarrollar los diversos elementos de esa memoria como identidad dinámica que sintetiza construye y discrimina. Son tres acciones propias de la generación cultural. Por esto postular una eclesiología de la memoria, no es simplemente un modo de reflexionar teológicamente, implica asumir las consecuencias que supone la identidad eclesial construida de esta manera. Identidad y memoria se implican como condición de ser mutua. El recurso a la historia es pues “conditio sine qua non” para la comprensión dinámica de la Iglesia, de sus rasgos identitarios específicos, de su modo de ser particular inserta en la universalidad del anuncio salvador de Jesucristo vivido y anunciado por la comunidad.

Experiencias

Me referiré de modo general a la situación de la Iglesia chilena y describiré algunas experiencias que están desarrollándose en función de este elemento esencial que son los archivos eclesiásticos:

1-. Chile es un país marcado por la creación relativamente reciente de la mayoría de las diócesis. La constitución que rigió a la República desde 1833 hasta 1925 estableció el necesario placet del Gobierno de turno para la creación de nuevos territorios eclesiásticos. Este consentimiento iba aparejado del sustento económico para el clero y la autorización para establecer los límites geográficos de cada diócesis. Tal régimen fue difícil de conciliar con la tarea pastoral de mayor expansión, pues aunque se postulaba la religión católica como oficial, la mayoría de los gobiernos republicanos tuvieron un carácter marcadamente liberal y laicizante Por tanto gran parte de la Colonia y del siglo XIX se encuentran registrados en los archivos del Arzobispado de Santiago de Chile, primera diócesis fundada a finales del siglo XVI.

2-. La centralidad de Santiago, junto a dos diócesis (Concepción y Nueva Imperial) redujo la cantidad de material escrito de otras regiones de manera notable hasta bien avanzado el siglo XIX, época en la que se comienza a fundar nuevas diócesis o vicariatos.

3-. Los archivos de las órdenes y congregaciones religiosas sufren un desarrollo semejante, aunque la actividad misionera en gran parte les estuvo confiada, los registros escritos no serán debidamente explotados hasta finales del siglo XIX en que comienzan a ser editadas las primeras relaciones con un cierto aire de historicidad que remite a fuentes sobre todo testimoniales. En esto los escritos de los misioneros han jugado un papel muy importante a la hora de redescubrir la identidad indígena de las prácticas eclesiales.

 

            4-. Luego del Vaticano II se produce una cierta caída en el interés por los estudios de carácter histórico. No se valora frente a los nuevos desafíos la ardua y, a veces, árida tarea de recolectar y codificar material que no tenga una inmediata referencia a las realidades que se presentan como desafíos producto de las nuevas líneas eclesiológicas que se deben asumir como tarea urgente por las diversas iglesias latinoamericanas.

5-. A comienzos de los 90, en Chile vuelve a surgir un renovado interés por la historia que se abre paso contemporáneamente con la revalorización de los estudios patrísticos e histórico-eclesiásticos como una nueva forma de percibir aspectos de la memoria popular que, sin esas fuentes, habría quedado silenciada. Es así como se comienza una ardua pero fecunda tarea de actualizar y organizar los archivos eclesiásticos, tanto de la Conferencia Episcopal de Chile como el archivo del Arzobispado de Santiago, que hasta la fecha sigue siendo el mayor centro de acopio de material histórico en Chile sobre la Iglesia.

6-. Con motivo de la celebración de los 80 años de cinco diócesis chilenas (San Felipe, Talca, Linares, Chillán y Rancagua) que fueron creadas simultáneamente en el año 1925, fecha en la que se promulgó una nueva Constitución de la República que sancionaba la separación del Estado y de la Iglesia, se activaron diversos proyectos de celebración y rememoración de este hecha tan importante para nuestra historia pastoral.

7-. La Universidad Católica del Maule ha comenzado un proyecto de investigación con motivo de la celebración del octogésimo aniversario de la diócesis de Talca. Tal iniciativa fue sancionada por la Universidad y el Obispado de modo tal que se está en plena fase de desarrollo.

8-. El proyecto consiste básicamente en levantar y reconstituir el archivo eclesiástico de Talca bajo la tuición de dos profesores de la Universidad que ejerzan como curadores del archivo y que, a su vez, éste se convierta en un Centro de Investigación patrocinado por la Universidad que pueda ser ofrecido a la comunidad intelectual para buscar allí el material que se requiera para investigación histórica o de otras disciplinas humanas.

9-. El Material que constituye el patrimonio de la diócesis es cedido a la Universidad por la vía de un comodato, responsabilizándose esta institución de su mantenimiento, de su acrecentamiento e informatización. Nos ha parecido, al menos dentro de la Iglesia chilena, un proyecto pionero y abierto, pues ninguna universidad del país cuenta con un archivo histórico bajo su directa tuición. Con esto la UCM cumple un real servicio a la Iglesia universal y particular que da cuenta de la catolicidad de su servicio académico y del específico compromiso con el desarrollo de una eclesiología que de cuenta de los diversos procesos que se han dado en nuestra realidad, en especial de la zona central del país, del cual la diócesis de Talca es un muy buen parámetro. Unos 6000 documentos se hayan ya informatizados y accesibles. La universidad a través de la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas ha comenzado a estudiar los espacios físicos que supone las reales dimensiones del proyecto. La memoria histórica de la Iglesia debe preocupar y comprometer el quehacer intelectual y universitario, pues allí reside, como lo he expresado en otros escritos un aporte fundamental a la inteligencia interna que la propia Iglesia local haga para dinamizar su propia vida pastoral, de modo especial la relación fe – cultura que siempre constituirá un desafío para la evangelización históricamente situada. Por eso creo que la relación, en este caso expuesto, entre diócesis y universidad es mucho más que una alianza estratégica o casual, constituye el auténtico modo en que la historia como saber disciplinado y metódico se compromete con la construcción de la Iglesia a la que sirve.

I CONGRESO ARCHIVISTICO DE LAS AMÉRICAS

Archivos Públicos y Privados: Métodos y Tecnologías

Santa Fe, Argentina

Agosto 2006

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