Escritura, información, conocimiento y poder (I)

Publicado el: 05/08/2014 / Leido: 12960 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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Escritura, información, conocimiento y poder (I)

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1. De la Antigüedad a la Baja Edad Media.
 
Claude Lévi-Strauss, el antropólogo mayor del siglo XX, vio ala escritura en su libro Tristes trópicoscomo mecanismo de dominación más que como instrumento de liberación. Y agregó que si su hipótesis es exacta sería de admitir que su función primaria es la de facilitar la esclavitud. Es polémico, pero resulta interesante hacer un seguimiento histórico al asunto.

Los sistemas de escritura fueron desde un principio barrera invencible ante cualquier intento comunitario de acceder a la información, pues estuvieron manejados por una minoría con formación especializada para emplearlos de manera eficaz y pertinente: en la Antigüedad los escribas  eran figuras claves del Imperio Egipcio, pues en sus manos –provistas con cálamos para escribir, tintas y papiros- estaba la tarea de consignar por escrito leyes, informes administrativos, convenios comerciales y textos sagrados. Al asentar el saber en variados soportes materiales, los códigos escritos facilitaron una gestión eficiente del conocimiento y permitieron controlar la información según los deseos e ideologías de las clases dominantes.

El pueblo excluido apeló a la oralidad, cuyo estudio para conocer las versiones populares de la cultura se ha venido reivindicando desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, como forma de revalorar y difundir la memoria de los sectores populares. En este contexto el presidente de Senegal, Leopold Sedar Sanghor, pronunció alguna vez estas palabras: “Hombres blancos: id por los poblados perdidos de mi tierra con vuestras grabadoras, vuestras cámaras fotográficas, y recoged lo que cuentan los chamanes, los juglares, los viejos, los últimos guardianes de una larga historia humana, tan sólo confiada a las voces. Cuando ellos mueran, será como si para vosotros, para vuestra civilización, se quemaran todas las bibliotecas.”

En la Grecia arcaica y la Grecia clásica las ciudades-Estado explotaban la fuerza de la escritura mediante su despliegue en público: la autoridad de la polis se enfatizaba con la exhibición de sus leyes en monumentos de piedra recordatorios de los que formaba parte la palabra escrita.
 
La Judea romana es un caso único: ninguna sociedad estuvo más claramente dominada por el texto escrito, la Biblia.
 
En cuanto al Imperio Romano son de resaltar tres hechos: el latín como instrumento de aculturación, el uso de la cultura escrita como medio de control institucional a través del ejército, y el poder de este último y de su entorno para generar material escrito destinado a promover la cohesión social.
 
En la Alta Edad Media (siglo XII) la escritura dejó de ser actividad exclusiva del clero y floreció una nueva literatura tanto en latín como, por primera vez, en lenguas vernáculas, textos dirigidos a públicos letrados con tiempo libre para leer. La lírica amorosa, el romance cortesano y la reciente modalidad de textos históricos expresaban la nueva complejidad de la vida y el compromiso con el mundo secular. Este periodo, durante el cual la iglesia se convirtió en la gran institución de Europa, culminó con los logros de la arquitectura gótica, los escritos filosóficos de Tomás de Aquino y la visión imaginativa de la totalidad de la existencia humana presente en la Divina Comedia de Dante Alighieri.
 
Si la Alta Edad Media se caracterizó por la consecución de la unidad institucional y una síntesis intelectual, la Baja Edad Media fue marcada por los conflictos y la disolución de tal unidad. Empezó a surgir el Estado moderno manifestado en un incipiente sentimiento nacional. Disminuido el poder de señores feudales e iglesia católica en beneficio de los reyes y la burguesía naciente, el derrumbe de la sociedad medieval era cuestión de tiempo. (Continuará).
 

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