El acceso a los documentos contemporáneos.

Publicado el: 27/03/2013 / Leido: 17284 veces / Comentarios: 1 / Archivos Adjuntos: 0

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Primer Congreso Regional de Historia e Historiografía

Departamento de Historia

Facultad de Humanidades y Ciencias, UNL

Santa Fe, mayo de 2004

Título del trabajo: El acceso a los documentos contemporáneos.

Autora: Liliana Montenegro de Arévalo (*)

 

El interés creciente de los historiadores por abordar la realidad inmediata, torna prioritario el acortar  las distancias entre documentos históricos y administrativos. A ello se suma el desarrollo de la tecnología de la comunicación y de la información, con la aparición de profesionales que efectúan tratamiento de la información para la investigación.

Esta situación lleva por un lado, a dejar de considerar exclusivamente como fuente de investigación los documentos del pasado, y por otro el de resolver la cuestión de la accesibilidad de aquellos documentos más recientes, sin dejar por ello de respetar los distintos grados de confidencialidad que puedan tener esas fuentes.

Los grados de accesibilidad se derivan de la naturaleza de los diferentes tipos de archivos y los grados de confidencialidad deberán respetar las pautas establecidas por la entidad productora del documento.

La finalidad de la accesibilidad será entonces la de contemplar el interés de la persona ajena a la administración o al organismo que produjo el documento.

Los documentos pasibles de ser consultados estarán en esta forma dispuestos para la consulta con antelación al requerimiento del usuario y podrán ser brindados al historiador desde el momento mismo de la finalización de su tramitación, una vez ingresados a los archivos.

El conocimiento de la norma legal correspondiente permitirá al investigador mayor libertad de acción en el acceso a la información.

(*) 

Referencias institucionales de la autora. Lugar de trabajo: Archivo General de la Provincia.

Cargo: Subdirectora General.

e-mail institucional: sipar@ceride.gov.ar

e-mail particular: litervhaj@arnet.com.ar

 

 

I. Cambios producidos en el acontecer humano que provocan una aceleración en el tiempo histórico.

El siglo XVIII trae consigo una serie de transformaciones políticas, económicas, sociales, y culturales que inciden de tal manera en el mundo que provocan una aceleración en el tiempo histórico y en el “campo inteligible del estudio histórico”, al decir de Arnold J. Toynbee.[i]

Al hablar de mundo nos referimos a los tres mundos enunciados por Popper:

Mundo I: mundo exterior al ser humano.

Mundo II: el ser humano en sí mismo.

Mundo III: las obras hechas por el ser humano.[ii]

La aceleración del tiempo histórico se ha hecho más evidente a partir de la segunda guerra mundial, mostrándonos hechos y fenómenos inimaginables y poniéndonos frente a una realidad en continuo cambio.

Estos cambios pueden ser detectados por:

  1. Producción documental desmesurada y explosión de la información.
  2. Posibilidad de acceso al conocimiento de las diferentes clases sociales.
  3. El mundo de los investigadores.
  1. La desmesurada producción documental se debe esencialmente a tres factores:
    1. el crecimiento demográfico que obliga a una constante actualización documentaria.
    2. el incremento de actividades en las administraciones estatales y privadas.
    3. el desarrollo tecnológico aplicado a la producción documental, tanto en lo que se refiere a los soportes de la información como a los medios utilizados en su difusión.
  2. Posibilidad de acceso al conocimiento de las diferentes clases sociales.

Los factores enunciados en el punto anterior se relacionan con el acceso al conocimiento. Acceso que en principio es sometido a un estudio, justificado por los peligros que pudieran acarrear si determinados contenidos documentales fueran de dominio público. Lo que sirve como fundamento para la confidencialidad y reserva de los documentos.

  1. El mundo de los investigadores.

Los documentos ya no son solamente un instrumento de trabajo para los investigadores especializados y las grandes empresas; en la actualidad se ha difundido a profesionales, docentes y estudiantes. Vivimos en una era de investigadores que exigen una mayor aceleración en la obtención de la información.

 

II. El interés del historiador hacia la realidad inmediata.

En un pasado no demasiado remoto se trataba de marginar de los estudios históricos “los días en que vivimos”, y se los dejaba como campo de estudio de la Política, la Sociaología o el Periodismo según se acercaran más a la actualidad. Se alegaba el posible riesgo, basado en una falta de objetividad, por haber sido el investigador más o menos contemporáneo del fenómeno analizado.

“Considerando algunos historiadores que los hechos más cercanos a nosotros son por ello mismo rebeldes a todo estudio sereno, sólo desean evitar a la casta Clío contactos demasiado ardientes... Pero eso equivale a pensar que apenas tenemos un débil dominio sobre nuestros nervios.”

“Hay, por el contrario, otros sabios que piensan, con razón, que el presente humano es perfectamente susceptible de conocimiento científico. Pero reservan su estudio a disciplinas harto distintas de la que tiene por objeto el pasado.” [iii]

Pero paradójicamente es el historiador el que ha investigado sobre fuentes documentales, ya sea a través de sus estudios teóricos o prácticos de Paleografía, Neografía, Diplomática, etc., es decir el que está en inmejorables condiciones para utilizar el caudal documental que le proporciona el pasado siglo XX y el nuevo siglo XXI.

No es entonces por falta de formación o méritos, será por falta de consenso?, para asumir una tarea que le es dada o que le es propia y que le está esperando, o que está esperando por su decisión...

III. Incidencia de los cambios en el mundo archivístico.

  1. Necesidad de una mayor liberalidad en la accesibilidad documental.

Estos cambios operados en el mundo inciden en la actividad archivística, y plantean nuevas cuestiones y problemas a resolver. Una de ellas es la de la Accesibilidad Documental. Lo que aquí se propone es no esperar los 30, 40, o  50 años que anteponen muchos países sino someter al usuario la documentación más reciente. 

La legislación regional con una antigüedad de 30 a 40 años hace la distinción entre documentación histórica y administrativa. La tendencia actual, tiende a acortar estos términos.

La legislación santafesina considera como histórica la documentación entre 15 y 30 años de antigüedad, dejando la correspondiente entre 0 y 15 años, a la fase intermedia, para una decantación y surgimiento de posibles valores.[iv]

Lo mismo ocurre con la legislación entrerriana que considera como histórica a la documentación cuya antigüedad sea de más de treinta años, mientras que para la documentación administrativa le asigna una antigüedad por lo menos de quince años hasta los treinta, admitiendo para este tipo de documentos la consulta restringida, de acuerdo a las normas establecidas. [v]

Pero las limitaciones vienen por otros caminos. En principio por la naturaleza de los archivos, ya sean públicos o privados; y por el Ciclo Vital de los Documentos o Fases Archivísticas.

La apertura de la Administración a la información ha sido seguida por los Archivos escandinavos, austriacos y estadounidenses.[vi]

Con respecto al ciclo Vital de los Documentos, o fases de los archivos, hay que definir dentro de que etapa o fase se produce la liberalización. Considerando:

  1. Archivos Administrativos, de Oficina o de Gestión.[vii].
  2. Archivos Ministeriales, de las Secretarías de Estado, de Organismos Centralizados y Descentralizados, Organismos Especiales, “Jurisdiccionales y Sectoriales”[viii]; “Archivos Centrales”[ix].
  3. Archivo Intermedio.
  4. Archivo Histórico – Archivo General

En el año 1987, Santa Fe liberó el acceso a los Archivos del Poder Ejecutivo en la segunda. O sea en la correspondiente a los Archivos Ministeriales, una vez concluida la etapa de tramitación.

La liberalización traería la ventaja de favorecer el flujo de la documentación en sus distintas etapas: gestación, tramitación, vigencia y plazo precaucional.[x]

 Al mismo tiempo evitaría las diferencias en el acceso a la información basadas en privilegios personales.

“... los dos principales responsables del olvido y la ignorancia: la negligencia, que extravía los documentos y, más peligrosa todavía, la pasión del secreto –secreto diplomático,  secreto de los negocios, secretos de las familias-, que los esconde o destruye...”.

“Nuestras leyes, a este respecto, están absurdamente fuera de lugar. En cuanto a los motivos que impelen a la mayoría de las grandes empresas a negarse a hacer públicas las estadísticas más indispensables para una sana conducta de la economía nacional, rara vez son dignos de respeto. Nuestra civilización habrá realizado un inmenso progreso el día en que el disimulo, erigido en método de acción y casi en virtud burguesa, ceda su lugar al gusto por el informe, es decir, a los intercambios de noticias.”[xi]

Estas Reflexiones las efectuó Marc Bloch durante la segunda guerra mundial. Han transcurrido más de sesenta años, pero sin embargo mantienen toda su vigencia.

B.Esbozo Metodológico

  1. Individualización de las Series Documentales.

Una vez analizadas las Unidades Documentales Mayores como ser grupos y sub-grupos se procederá a la individualización de las Unidades Documentales Intermedias, o sean las Series Documentales. Cumplido este paso y precisada su nomenclatura se deberá realizar un análisis documental de las piezas que integran la serie:

  1. Por Tipos Documentales.
  2. Por Expedientes.
  3. Grados de confidencialidad y accesibilidad.

Individualizadas las Series y conforme con la naturaleza de las mismas se establecerá su grado de confidencialidad, elaborando al mismo tiempo su justificación.

“Porque la confidencialidad administrativa carece de bases jurídicas. Y su motivación es frágil. La garantía de secreto, además favorece la irresponsabilidad, la inercia, la arbitrariedad de la Administración; suscita la sospecha acerca de su actuación; provoca desigualdad en el acceso a informaciones, al azar de influencias o ventajas personales.”[xii]

El estudio de los grados de accesibilidad y confidencialidad de la documentación puede efectuarse junto con los estudios de Selección Documental, a fin de ahorrar esfuerzos y recursos económicos, cuando esta tarea no fue aun cumplida. Este estudio puede realizarse por Series o bien por Tipos Documentales y Expedientes.

Este estudio por series fue llevado a cabo inicialmente en una experiencia piloto realizada en el Ministerio de Economía y Comercio de España.[xiii]



[i] CASSANI, Jorge Luis y PÉREZ AMUCHASTEGUI, A.J., Del “epos” a la Historia Científica. Nova, Buenos Aires, 1970, p. 187.

[ii] CURRAS, Emilia. Las Ciencias de la Documentación. Bibliotecología, Archivología, Documentación e Información. Editorial Mitre. Barcelona-21. España, 1982, p. 92.

[iii] BLOCH, Marc. Introducción a la Historia. Traducción de Pablo González Casanova y Max Aub. Fondos de Cultura económica. México, 1952,p. 33 y 34.

[iv] Leyes n° 5516/61, 5399/79, 10.870/91.

[v] Ley n° 7452/84.

[vi] SERRA NAVARRO, Pilar. Los Archivos y el acceso a la documentación. Imprenta del Ministerio de Cultura. España, 1980., p. 21.

[vii] Término adoptado en el año 1984, en las VII Jornadas de Archiveros del poder Ejecutivo y Organismos Descentralizados de la Provincia de Santa Fe, a propuesta de Pascualina Di Biasio, basada en la experiencia española.

[viii] “Archivos Jurisdiccionales: de los Ministerios, Sectoriales: de las Unidades de Organización y Organismos Descentralizados, según la normativa santafesina.(Decreto N° 2232 del 7 de agosto de 1982). 

[ix] Archivos Centrales: Según la normativa española. (Decreto del 8 de mayo de 1969).

[x] VÁZQUEZ, Manuel. Manual de Selección Documental. Córdoba, 1982, p. 30.

[xi] BLOCH, Marc. Op.cit., p. 62.

[xii] SERRA NAVARRO, Pilar., op.cit., p. 21.

[xiii] SANZ GASTÓN, Concepción. Archivera del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios. Proyecto: Organización y racionalización de los Archivos Administrativos. Ministerio de Economía y Hacienda. España, 1984.

 

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Comentarios

Liliana Montenegro de Arévalo:
El acceso a los documentos contemporáneos.

- Carácter propositivo del trabajo (compartido con otros de la mesa). Caso específico del ?esbozo metodológico? ? punto b, y clara orientación hacia un objetivo a lograr en los últimos segmentos del trabajo.

- Planteo del problema de la asimilación de experiencias archivísticas muy diferentes.

- Preocupación por los modos y maneras de poner a disposición de los investigadores documentos que hagan a la historia inmediata.
Detallada descripción de las dimensiones normativas y prácticas.
Análisis de las falencias y perspectivas del actual sistema de archivos.
Desde la perspectiva historiográfica, se deja sentir un mejor encuadre bibliográfico. En lo que hace a historia inmediata, reciente o del tiempo presente, hay una profusa y renovada bibliografía.
En el caso de algunos autores citados no revisten la categoría de clásicos como para haber superado el paso del tiempo (Pérez Amuchástegui), en el caso de Bloch se cuenta con una nueva edición del trabajo que se cita.
Conceptos de historia inmediata, de historia reciente y de historia del tiempo presente. ¿Cómo compatibilizar los requerimientos de información de esta última sin tocar los intereses de control de la información del campo burocrático?

- Problemas de vinculación entre el campo académico y el campo burocrático en términos de Bourdieu. El archivo como un campo que tiene que responder a ambas lógicas y en consecuencia se encuentra tensionado.
Los problemas de constitución del campo burocrático en argentina, por comparación, los sistemas racionales de gestión de documentación en los países anglosajones se sancionan legalmente en la década de 1950.

- La definición del campo de los investigadores:
¿Por qué razón el acceso a archivos contemporáneos se concibe como un problema actual, vinculado al desarrollo de la historia inmediata o reciente? ¿No era un problema para sociólogos, cientistas políticos y, sobre todo, periodistas?
Probablemente los historiadores no estén en inmejorables condiciones, sino que sean unos de tantos profesionales.
Necesidad de dar lugar a otros actores. El caso específico de las investigaciones desarrolladas por el movimiento de derechos humanos y el planteo de Cattaruzza en el sentido de que la historia se hace en múltiples lugares o ámbitos, y la historia académica es sólo una parte de ella (que suponemos la mejor): ¿Cómo se puede atender a la necesidad de difusión y apropiación por otros actores?


- La definición del espacio de registro abierto a los investigadores:
Liliana apunta bien a cierto formalismo de las disposiciones de la ley de archivos sobre el carácter histórico, intermedio o administrativo de los documentos.
Crítica del concepto de confidencialidad.
Doble dimensión de la seguridad de las personas y de la vida privada por un lado (confidencialidad en sentido estricto), y de la seguridad estatal y gubernamental por el otro (secreto).
Las citas de Bloch y de Pilar Serra Navarro que introduce Liliana expresan claramente la arbitrariedad del carácter confidencial y secreto.
Relativización de los registros: destrucción, desidia o guarda deficiente, fragmentación y ocultamiento, ?armado?, diferencias cualitativas entre las actuaciones y los resultados finales.

- En ese marco, situación particular de los archivos de la dictadura.
El riesgo de comprenderlos como cualquier otra fuente de información, como un censo.
El gobierno de la intervención militar del contralmirante Eladio Modesto Vázquez, en Acuerdo de Ministros, produjo el decreto N° 4056 del 31 de octubre de 1966, creando la Dirección General de Informaciones de la Provincia, bajo la directa y exclusiva dependencia del gobernador y cuya misión era la de proporcionar al gobierno las informaciones necesarias para la mejor conducción de los asuntos del estado, intercambiando información con la Secretaría de Informaciones del Estado, asegurando las comunicaciones y el secreto. (p. 12)
En general, la gestión de los archivos en coordinación con el ámbito académico puede posibilitar organización racional de archivos (racional en términos académicos, no burocráticos, como en el caso de la DI de la Policía de Buenos Aires).
Impulso en la materia de organismos no oficiales, académicos o autárquicos.
Casos de los centros de documentación como el CD de las memorias políticas y sociales de la UNC o del CEDINCI y del archivo de la Dirección de Investigaciones gestionado por la Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires.
Probablemente la cooperación que propone Liliana podría ser muy fructífera si se establecieran programas puntuales que permitan la conformación de archivos sectoriales.


Luciano Alonso.
Santa Fe de la Vera Cruz, 06 de Mayo de 2004.

vhaj (27/03/2013)