“Marco legal para preservar el patrimonio histórico-documental? Es necesario?”

Publicado el: 11/10/2009 / Leido: 7329 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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“Marco legal para preservar el patrimonio histórico-documental? Es necesario?”

Autor: Daniel Alberto Muñoz

La democracia transforma

La Provincia del Neuquén, inicia un nuevo período democrático -juntamente con el resto del país- en el año 1983. El 10 de diciembre, realiza su juramento de práctica el gobernador electo, don Felipe Sapag, y su compañero de fórmula, ingeniero Horacio Eduardo Forni, en instalaciones del EdificIo Histórico de la Legislatura Provincial del Neuquén, hoy denominado “Casa de las Leyes”, sito en calle Avenida Olascoaga N° 560 de Neuquén Capital.

Reiniciado el período democrático, se fue plasmando la necesidad de un  régimen  que  propicie la preservación, el arte de mantener a salvo la documentación que a posteriori será la historia de la Provincia.

Hasta  el año 1983 no había una política de preservación o un plan de acción para  mantener a salvo los trabajos de recopilación de documentos; todo lo que se había hecho eran actos meramente voluntarios, en la búsqueda de recopilar documentos que servirían de guía futura para reescribir la historia.

En lo que hoy conocemos como “Casa de las Leyes”, a partir del 10 de diciembre de 1983, se intentó plasmar -al menos- una buena práctica -en un recinto de no más de cinco metros por cuatro- de mantener un stock de documentación para consulta y sobre todo para empezar a preservar los documentos. La tarea era realizada por personal con mínima preparación, utilizando envoltorios protectores de papel madera, sobres o cajas, desconociendo el daño que causa al material el uso de productos comerciales, tales como: cintas adhesivas, banditas de goma y anotadores autoadhesivos del tipo “post-it”.

Transcurrido un tiempo verdaderamente perentorio de vida democrática, en noviembre de 1987, con un trabajo previo de consulta donde fue trascendente el apoyo y la asesoría  de los profesionales de la Provincia de Santa Fe -nucleados en la Federación de Archiveros de la República Argentina (FARA)-, se comenzó a diseñar el proyecto-marco de la ley provincial, que fijaría el régimen de defensa del patrimonio histórico documental neuquino, tendiente a preservar todos los documentos públicos de la Provincia, concatenándose esta norma legal con la ley de creación del Archivo Central, que establece las pautas, el lugar, la forma y las condiciones en que el documento debe ser archivado.

Sintetizando, no había nada, pero a partir de la sanción de la ley se fijaron pautas del rol del archivero, se organizaron congresos de historia regional tendientes a crear conciencia sobre la necesidad de preservar el material que potencialmente sería historia. Comenzó así la organización, la planificación y las medidas sistemáticas para asegurarse de que el público esté informado del valor y de la fragilidad de los documentos.

Por qué preservar los documentos?

Pues porque la historia se hace con documentos. Estas son huellas que han dejado los pensamientos y los actos de los hombres de otros tiempos. Entre los pensamientos y los actos muy pocos dejan huellas visibles y esas huellas, cuando existen, rara vez son duraderas, bastando cualquier accidente para borrarlo. Todo pensamiento y acto que no ha dejado huellas directas o indirectas, o cuyas huellas visibles han desaparecido, resulta perdido para la historia, es como si nunca hubieran existido.

Por falta de documentos, la historia de inmensos períodos del pasado de la humanidad nunca podrá ser conocida, porque nada suple a los documentos. Donde no hay documentos, no hay historia.

Por eso es importante conservar los documentos, entendiendo este acto como toda actividad humana directa o indirecta encaminada a aumentar la esperanza de vida de las colecciones intactas, pero también de las deterioradas; por ejemplo: quitar los ácidos a los documentos gráficos, desinfectar las colecciones, quitar la humedad y reducir la luminosidad, entre otras tantas formas existentes a fin de conservar el material.

En tanto que la restauración es toda actividad humana directa encaminada a lograr que un objeto deteriorado recobre su estética o su estado histórico; por ejemplo: avivar la intensidad de una escritura desvaída o refilar los bordes de un documento.

Conservación del documento. Un lugar único

Es necesario para utilizar los documentos como antecedentes históricos conocer su existencia y el lugar en que se hallan. Buscar y conocer el lugar donde se encuentran es la primera parte de toda tarea de investigación. Cuando mayor es la dispersión del documento más difícil es la tarea, para conservar documentación hay que romper con el tratamiento devastador del mismo, y esa declaración maliciosa que define al documento como “cosa vieja” o “cosa” que sólo ocupa un espacio.

La falta de clasificación y depósito de documentos ha provocado -desde tiempo inmemorial- que los estudiosos no siempre pudieran servirse de todos los documentos, ni de los mejores, sino sólo de los que tuvieron a su alcance; además, solamente podían utilizar la documentación aquellos que por razones coyunturales tenían acceso a colecciones documentales, restringiéndose de manera notable la posibilidad de la investigación o información.

El Archivo

La idea de los archivos de documentación no es nada nuevo; es tener y darle forma a la posibilidad de recolección, de catalogación, de depósito, de clasificación y de publicidad de los documentos. No es una necesidad nueva ya que desde la época colonial, se han creado archivos en nuestro país. El Archivo de los Cabildos, de la Real Audiencia, de la Secretaría del Virrey, fueron archivos que en el tiempo y en el espacio en que funcionaron, han sido todo un ejemplo, sin temor a equivocarnos podríamos afirmar que, desde esa época hasta muy avanzado el siglo XX, no se tuvo una organización archivera como la de la época colonial.

Lo Histórico

Desde el punto de vista histórico hay que rescatar lo que hizo Rivadavia en el año 1821, firmando el decreto de creación del Archivo General, creándose una pieza excepcional, allí se da forma y se define lo que significa un archivo; hasta llegar a otra época importantísima para la vida del país -en el año 1949-, cuando por iniciativa del Ministerio de Educación de la Nación, se crea el Archivo Histórico Nacional, sobre la base del archivo general, ideado por Rivadavia.

En lo particular, en el año 1986, la Provincia del Neuquén no se hallaba en las mejores condiciones en lo que respecta a la documentación y al trato del material. Toda la documentación guardada estaba en potencial peligro de ser destruida; no existía  en ninguna dependencia pública reglamentación que fije normas claras sobre la forma de archivar, ni las necesarias listas de clasificación y de catalogación.

No existía tarea archivista, de recepción de documentos, de orden, de clasificación, de descripción y de difusión, no estamos ante una tarea simple, manual y recluida a cuatro paredes, sino que la tarea archivística es ejercer un acto de soberanía, esto es la historia de un país, los hechos de un país se conocen a través del manejo de  documentación histórica.

Con la ley de archivos se ha dado un cuidado especial a los archivos particulares, respetando el derecho de propiedad; y, en los poderes públicos, se ha respetado el derecho de funcionalidad.

Los archivos deben ser una fuente para la investigación científica, en especial la histórica, ser fuente de información y asesoramiento para la toma de decisiones, ser una fuente de información general.

Si se cumplen estos objetivos, se habrá consolidado lo que se tiene por conocido y lo que tantas veces se declama como nuestra conciencia nacional.

Concluyo, manifestando que es imprescindible contar con un marco legal que establezca la normativa para preservar documentación en los diferentes estamentos públicos y/o privados de la República Argentina, que indudablemente deberán ser actualizados permanentemente, debemos reconocer también que la situación real es que los recursos humanos, responsables del mantenimiento del material, necesitan capacitación permanente, en busca de la profesionalización y la dotación de las herramientas necesarias para la conservación de los materiales y los documentos que permitirán palpar y hasta vivir la historia, debiendo destacarse ahora que el bicentenario del período independentista, condensado en el 25 de mayo de 1810 como fecha central y con la posterior declaración de la independencia el 9 de julio de 1816 en segundo plano, invita -induablemente- a debates, balances y también celebraciones, pero debemos buscar que estas evocaciones no queden en meros actos rituales y de contenido simbólico y sólo de reflexión sobre el pasado, la reflexión debe ser crítica y de proyección hacia el futuro, resaltando el bicentenario como una oportunidad para discutir a fondo políticas públicas estratégicas en la búsqueda de preservar la identidad y la memoria con el adecuado resguardo de documentos históricos que potenciarán un futuro mejor.

No solamente es necesario contar con un marco legal que priorice la preservación de documentos, es imprescindible propiciar en cada rincón del país que desde los estamentos públicos, se manifieste la necesidad de contar con un marco legal adecuado a tal fin.

DATOS PERSONALES

Nombre completo del autor: Daniel Alberto Muñoz

DNI: 14.761.338

Dirección postal: Av. Leloir N° 810 – (8300) Neuquén Capital

Teléfono: 0299-4493686 (Interno 3565)

Teléfono móvil: 0299-154105001

Correo electrónico: despacholeg@legislaturaneuquen.gov.ar

FORMACION

Estudios primarios: Escuela N° 201 – Neuquén capital

Estudios secundarios: Centro Provincial de Enseñanza Media N° 12 – Neuquén capital

Título obtenido: Perito Mercantil.

Estudiante de la carrera de Historia en la Universidad Nacional del Comahue.

EXPERIENCIA LABORAL Y CARGOS DESEMPEÑADOS

Año 1983. Técnico administrativo Diario de Sesiones. H. Legislatura del Neuquén

Año 1988. Corrector de Diario de Sesiones. H. Legislatura Provincial del Neuquén

Año 1989. Técnico administrativo Despacho Legislativo. H. Legislatura Provincial del Neuquén

Año 1993. Jefe Despacho Legislativo. H. Legislatura Provincial del Neuquén

Año 1995. Director Despacho Legislativo. H. Legislatura Provincial del Neuquén

Año 2002. Miembro de la elaboración de Textos Ordenados de Leyes. H. Legislatura Provincial del Neuquén

Año 2005. Director a cargo de la Dirección General Legislativa de la H. Legislatura Provincial del Neuquén

Año 2007, a la fecha. Director de Despacho Legislativo. H. Legislatura Provincial

PARTICIPACION EN JORNDAS

“Jornadas de Capacitación Parlamentaria para Periodistas y Personal Legislativo”

“Procedimiento Parlamentaria. Oralidad y Escritura”

“ Jornadas de Técnicas Legislativas”

“VI Congreso Argentino de Archivística”

“Formación en Planeamiento Estratégico” (Sistema de Gestión de ISO 9001-2000)

PRESENTACIONES PUBLICAS

Autor del proyecto de Ley de violencia familiar en la Provincia del Neuquén.  Sancionado como Ley Provincial N° 2212

Autor del proyecto de Resolución nominando a la Biblioteca de la Legislatura con el nombre de Poeta Juan José Brión. Sancionado como Resolución N° 676

Autor del proyecto de Declaración nominando a don Ernesto Sabato candidato al Premio Nobel de Literatura. Sancionado como Declaración N° 427

DISERTACIONES

“Primeras Jornadas de Capacitación  sobre Procedimiento y Técnica Legislativa”

Curso taller “Procedimiento Parlamentario”

Taller sobre Violencia Familiar en conmemoración al Dia Internacional de la Mujer

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