PROYECTUALIDAD Y CONOCIMIENTO EN LOS ARCHIVOS DEL TERCER MILENIO_3ra Parte

Publicado el: 28/11/2008 / Leido: 11579 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

Msc Arévalo Jordán, Víctor Hugo

Si consideramos como aptitudes y la experiencia, proceso mediante el cual una conjunto de actividades desarrolla, se estructura y mantiene prácticas de información transformada en activo crítico, cuyo aprendizaje se pone a disposición de la comunidad de usuarios, entonces se representa valores, que logran eficiencia y éxito, habilidad para obtener información capaz de transformar en conocimiento que vuelve a incorporarse a la institución y le permite enfrentar la competitividad y preservar posiciones de mejora

El proceso de la gestión del conocimiento: Es el conjunto de mecanismos que guían y facilitan (Actividades) la introducción de criterios de decisión (Contexto teórico), logrando una gestión de los activos intangibles  (descripción de contenidos), cuyo valor organizativo (ordenación y clasificación) permite obtener capacidades (Auxiliares Descriptivos), competencias esenciales distintivas.

La selección de conocimiento es relevante para la organización que le permite asegurar el gobierno optimo y el mantenimiento del sistema de aprendizaje, optando por la calidad de servicio [normativa (ISO)] y adaptación del comportamiento individual

Gestión del conocimiento integrada a los archivos: Toma mucha relevancia los conocimientos aplicados de técnicas estructurales organizativas, análisis de la importancia del conocimiento, desde una visión informatizada, la indización cobra un papel preponderante tanto el clasificación por los principios de procedencia y de orden original, como clasificaciones auxiliares realizadas por asuntos y materias, aplicadas en la descripción tradicional, no normalizada

Se suma a esta situación las estructuras del comportamiento, dimensión humana e interactiva del aprendizaje en la organización.

El enfoque técnico estructural organizativo. Analiza el entorno concreto que se entiende como procesos de información, manuales de procedimientos y actividades.

El entendimiento de este enfoque conduce a la acción. Pretende superar el desinterés y la ignosis acerca de la realidad institucional, mediante la recogida y el análisis de la información.

Se generan iniciativas encaminadas a obtener información sobre problemas particulares, analizarla y estructurarla de forma que conduzca a la acción de servicios específicos. (Sistemas de clasificación no convencionales)

El enfoque del comportamiento (modos de trabajo en los archivos). El entorno es equivoco, se entiende mediante el desarrollo de un marco de interpretación común. (Análisis documental). En este caso la acción conduce al entendimiento. Se crean significados mediante la incorporación de interpretaciones y acciones sobre lo desconocido. Se generan iniciativas encaminadas a generar interpretaciones múltiples, emprender acciones creativas, experimentar y reorientar esfuerzos.

Uno de los caminos para el mas claro entendimiento de la noción de tipo y de tipología, que se prolonga desde el Renacimiento, es la diferenciación formal, organizativa, programática de las Instituciones Archivísticas de la sociedad.

La historia se enseña o se escribe la mas de las veces por estilo, nociones y a veces por tipos institucionales. Estos encierran un mundo, lo explican o deben tornar inteligible el acuerdo comunitario sobre el que se basa su Organización y su expresión.

Pero después de la segunda guerra la noción de tipo se perdió totalmente y sus consecuencias se ven precisamente en la archivología de las Instituciones Archivísticas que permanecen como emblema de la sociedad.

El aprendiz de archivero, destinatario de toda la organización de la enseñanza, es el responsable inmediato de su aprendizaje. Es el que aprende a

-saber-saber,

-saber-hacer

-saber-ser

-saber-estar.

De este modo cumple procesos específicos del método archivístico y recorre tres niveles:

-proactivo (ve, oye, se informa, recorre),

-activo (analiza, distingue, asocia, comprende y elabora)

-proyectivo o teórico (abstrae, conceptualiza, reformula y expresa).

FUNCIONAMIENTO DEL ESQUEMA COGNOCITIVO

La estructura perfectible tiene como modalidades:

-la integración de la diversidad de contenidos,

-la orientación del enfoque de cada asignatura,

-remite a las analogías,

-define el marco y las intenciones científico-pedagógicas,

-ordena los elementos sustanciales de cada cátedra en relación a las demás,

-construye un todo bien concertado que facilita la ejecución del modelo de la carrera afirmando la libertad de cátedra,

-consolidando el estilo de cada profesor

-promueve el constante ascenso del nivel docente.

Cabe aclarar que entendemos como "nivel docente", la situación y adecuación del docente en la ciencia. Más precisamente decimos que el docente tiene nivel, cuando posee una estructura propia de la ciencia.

De ahí que la Archivística, puede alcanzar un nivel aceptable (o quizás de excelencia si somos ambiciosos) si la mayoría de los docentes convocados quieren integrar su esclarecida y particular estructura, a la estructura general.

El denominador común, los conceptos básicos para la constante referencia en cada una de las divisiones curriculares son:

-documento

-archivo

-producción y conservación por entidades e instituciones

El tipo destaca la coherencia y encierra un significado archivístico en la variedad de soluciones individualistas. Así, pareciera ser que el tipo pueda ser visto como producto de la continuidad cultural. Sin embargo así como leía cierta dimensión del tipo, sirve para definir, la utilidad del tipo es estándar como prototipo o modelo, como herramienta de la producción y distribución.

Debemos recurrir a precedentes históricos del tipo institucional, al igual que a sus resoluciones funcionales o tipos funcionales (mas de los tipológicos formales y tipologías tecnológicas).

La relación entre programa y tipo surge inmediatamente en el orden de una institución. Hay dos aspectos del programa, son ellos:

-la serie de requerimientos explícitos cuantificables y

-la serie de requerimientos implícitos organizativos y formales que implican las expectativas y la dimensión simbólica de la institución que se puede traducir en premisas significativas, la aproximación a estas expectativas depende de un buen grado de la adhesión a la tipología conocida. Pero esto es mas cierto en lo organizativo que en lo formal.

La preocupación archivística por lo apropiado del carácter de una institución es tan fuerte como el programa de sus requerimientos implícitos o mas fuerte aún a pesar del intento de establecer un balance entre ambos requerimientos. El movimiento moderno, eliminó los requerimientos implícitos, y estos han vuelto por sus fueros. Pero esta nueva necesidad de monumentalismo y simbolismo recientemente, es un desafío a la definición de nuevos códigos y no el retorno a la simbología variada del sentido para el hombre contemporáneo. El permanente análisis de las instituciones, hace de la archivología como un conocimiento estructural, una mentalidad que difiere profundamente de la Bibliotecología e incluso de la Museología.

El uso de las tipologías históricas proveer el conocimiento culto y artesanal a la vez, cuando se trata de restaurar lo cual afirma o reformula el tipo histórico. Su estudio, en cualquier caso, debe referirse sobre todo a la idea subyacente, el tipo genérico, ilustrado por el ejemplo relevante (tres tipologías son vistas así en este texto bibliotecas, museos, archivos).

Hay imágenes preconcebidas que todos portamos como seres inmersos en una cultura y en los valores de ella, respecto a una institución. Reconocido, registrado, sirven de base cognoscitiva, de ejemplos históricos analizados en sí y como parte de una serie tipológica común y en evolución, el tipo es una serie de tipos, por lo tanto conforma las series documentales. Todo ello sirve de fundamento para una programación de requerimientos explícitos e implícitos de un organismo edilicio que permite la conservación. Igualmente, conducen al ideograma o imagen idealizada de la institución que confrontada con el programa específico, la ubicuidad y el contexto, producen un nuevo ideograma. La primera es independiente de las circunstancias y puede capturar y revalorizar mas fácilmente el tipo. La segunda instancia introduce la idea genérica en lo singular y específico, alterándolo, sometiéndolo a los dictados de lo funcional, en contexto, el sitio. En este punto verificamos la utilidad del material histórico como el tipo y la existencia de la inmediata temporalidad eliminando el tipo como modelo.

Los variados resultados, enfatizan el valor del tipo como idea homogeneizante y en la diversidad de esquemas las posibilidades de reformulación que el mismo tiene.

El tipo, aparece como explicación, clasificación de lo producido, concepción de éste y de lo nuevo a producir.

Los polos conceptuales de la tipología tienen que ver con tres modalidades del habitar :

el colectivo el espacio público, los archivos y la educación escolar, archivos y cultura;

el público o las Instituciones Archivísticas, evaluación de los archivos, administración de archivos, uso académico;

el privado o la casa del hombre, archivos personales, colecciones documentales, archivos privados.

Los tipos de espacios son analizados en la Archivonomía. Las Instituciones Archivísticas clasificadas, no dejaron nunca de ser referentes, por su contenido mismo y los tipos morfológicos resultantes lo han sido a lo largo del movimiento moderno de su revisión actual. El tipo valorizado como idea, como concepto, como herramienta de conocimiento y creación tiene un valor y utilidad muy altos.

La archivología sigue una línea teórica y desarrollo proyectual desde el siglo VIII, a mediados del siglo XVIII, pasa por su institucionalización. Algunos paises como Inglaterra, Francia y España, se inscriben en una contestación e innovación dentro del mismo marco. Sigue luego en la segunda guerra mundial, que ve en el tipo la razón de ser de la archivología, como configuración formal predeterminada relacionada con la naturaleza, el uso (necesidad) y la historia (el pasado). El tipo como idea, como elemento conceptual abstracto, englobante de una serie de objetos caracterizados por una misma estructura formal, mientras que el modelo es un objeto concreto copiable. Propone un desarrollo metódico basado en la economía. La economía se traduce en la simplificación de las normas.

ACTIVOS DE CONOCIMIENTO

Cualquier punto de vista sobre este tema es solo un punto de vista teórico o conceptual, desde el punto de vista archivístico, pero que nos permite una mayor comprensión del conocimiento y del conocimiento del funcionamiento de las organizaciones, lo cual nos permite discernir entre niveles individual, grupal y organizativo.  Los activos de conocimiento se vinculan al potencial del personal, social, de los miembros del sistema productor y consumidor.

Los Flujos de Conocimiento se desarrollan en los procesos de aprendizaje. Elaboran, sostienen, contradicen, facilitan su aprensión, controlan su reproducción, responden a estímulos del entorno.

En el Marco teórico o conceptual Surge de la necesidad de desarrollar la Gestión del Conocimiento para permitir reducir la diferencia existente conocimientos que posee la Institución de los que son necesarios y exigidos. Hablamos de fondos documentales  como fondos de conocimiento, depósitos humanos o Archivos que al igual que las bibliotecas, son Unidades de información donde se desarrollan Flujos de conocimiento.

En el Marco metodológico Los activos del conocimiento contribuyen al proceso Metodológico, tipificando los procesos de análisis y determina factores de gestión, así mismo objetiva los procesos hacia el conocimiento.

Tipifica procesos de Análisis, Las Instituciones aprenden a través de sus individuos y aplican sus conocimientos individuales o de grupos de trabajos insertos en divisiones de estudio y planificación, o de organizaciones.

Los activos de conocimiento afectan tanto a individuos como a la capacidad acumulación, los auxiliares descriptivos, sin considerar las normas del ICA, conforman stock de conocimientos, cuya movilización genera flujos de comunicaciones, a través de documentos que propician la ampliación y variación del conocimiento.

Los activos de conocimiento permiten la exploración del conocimiento y descubre conocimiento existente en la Institución realimentando  lo suyo hasta lograr la explotación del conocimiento.

Previo abordar el tema de ideologías en archivología, es imperativo precisar, qué entendemos por ideología.

La Ideología fue considerada como una disciplina filosófica, cuyo objeto formal era el análisis de las ideas y por extensión las sensaciones. Los ideólogos que se manifestaron a comienzos del siglo XIX se interesaron por los diversos tipos de ideas. La ideología está íntimamente ligada a la gramática general, que se ocupa de los métodos de conocimiento, y a la lógica, que trata de la aplicación del pensamiento a la realidad.[1]

Para nuestro estudio, el término sirve para describir un sistema de ideas, concebidas con la intención de tornarse en herramienta eficaz de análisis, para el mejor entendimiento de una realidad. Este andamiaje conceptual o esta concepción del mundo archivístico, tiene un origen social y un orden estructural, consecuentemente define dos tipos de ideología: las ideologías que podemos denominarlas como particulares y las ideologías que consideramos como totales.

Las ideologías particulares, se expresan en la opinión de quienes manejan motivaciones de índole personal, en nuestro caso, conforman un número amplio de los denominados archiveros idóneos, cuyo conocimiento sobre la materia deviene por experiencia propia, sea por vocación, sea por razones de trabajo, pero que no tienen una formación académica, la experiencia de estos archiveros es de gran valor para la ciencia.

Las ideologías totales, tienden a expresar la situación social en la cual se encuentra el sujeto que la formula. Prácticamente corresponden a las instituciones archivísticas, instituciones de enseñanza, asociaciones, organizaciones de archivos, etc.. Esto hace que las ideologías particulares en el campo del debate no tengan las mismas connotaciones que en una ideología total, aun cuando no podemos restarle valor, las mejores contribuciones a la teoría de los archivos proceden precisamente de los archiveros idóneos. Tienen puntos en común y puntos de divergencia; un punto de divergencia es el que adhiere a ideologías particulares, generalmente considera al interlocutor y sus opiniones como una manifestación, una opinión sólo como una inquietud personal, considera éstas concepciones en función de motivaciones personales. No descalifica al interlocutor, o al inventor de esa ideología bajo parámetros teóricos.

Frente a esta situación tenemos el caso opuesto de la ideología total que parte del supuesto de que cualquier opinión emitida por alguien responde a su situación existencial, a su situación individual, pero fundamentalmente, a su posición social, en este caso la comunidad archivística, dentro de una cultura determinada, en un momento histórico determinado. Negar la participación de determinados sectores de ésta comunidad, significa retrotraerse a una ideología personal, excluyéndose automáticamente de su razón social.

Para estos detentadores de las ideologías totales, el interlocutor, maneja un cuadro de valores distintos, no necesariamente censurable, considerando que es solo otro sistema de pensamiento. Para quien está inscripto en una ideología total, el interlocutor puede ser alguien que está equivocado, en un error consciente o inconsciente, deliberado o no, pero insubsanable porque sus opiniones están enraizadas en una concepción del mundo que es entendida como equivocada. Es un problema permanente entre los archiveros idóneos y los profesionales de carrera. El academicismo, corre el riesgo de convertirse autoritario. También debemos considerar que un miembro de la comunidad histórica, tendrá sus opiniones propias sobre la archivología, no siempre compatible con la de un miembro de la comunidad archivística.

Cómo nacen estas concepciones de las ideologías particulares y totales?

Consideremos que la teorías que se presentan en la actualidad sobre la problemática de los archivos, son aportes de experiencias y de estudios, conceptos aparentemente opuestos; Las ideologías que las consideramos como particulares, son muy antiguas.

La génesis de la ideología particular es el reconocimiento, primero que nada de las falencias que existen en un sistema cualquiera. En los escritos, sobre todo en la edad Media, hay claramente el entendimiento de que las personas han introducido valores que son falsificaciones o errores, pero esos errores son reconocidos como tales. En la génesis de las ideologías totales, hablamos ya de profesionales, no solamente tiene que haber la desconfianza en lo que está escrito, sino que la desconfianza es útil y diferente de las particulares, es sistemática y metódica.

Cuando la desconfianza hacia lo que dice el documento (principio de la Diplomática) pasa a ser sistemática y lograda por un método, podemos decir que está conformado por un cuerpo ideológico, aun cuando sus principios hayan sido ideologías particulares.

El gran cambio que se produce con el renacimiento, es punto de reflexión en el que nace la política o se cuestiona la unidad de un mundo objetivo, como ser la aparición de la Reforma, la disolución de una verdad objetiva y de un conocimiento objetivo de la realidad.

No existe mas la conciencia de una realidad develada, el arca de la alianza se transforma en mito para dar paso al arcón del rey, como universalmente aceptada. Existen las connotaciones de una religión y los detentadores de una religión, de una creencia, de una ideología, en tanto que no sólo es una concepción del mundo, sino y además de una praxis o una forma de actuar.

Si bien la concepción de la realidad archivística supone ideologías, supone también una modalidad de inserción o de acción dentro de la práctica social, o sea no es solamente una concepción del mundo, sino que además está cimentada en una modalidad de inserción dentro de la sociedad como comportamiento social, justificamos la autoridad profesional sobre el medio.

En el período del Renacimiento, al surgir la desconfianza fundamental, los intelectuales lo viven de otra manera, pero la gente del pueblo común lo vive de otra manera, como un período, un estado de crisis y de incertidumbre, confrontada con dos cleros diferentes, uno incrédulo del protestantismo, otro crédulo del catolicismo, con el catolicismo aseverando una verdad objetiva, una suerte de salvación por obediencia, mientras que para el protestante la obediencia se erige en un problema de conciencia particular. El catolicismo mantiene vigente su preocupación por los archivos, como pruebas reales de sus manifestaciones escritas y estudios realizados sobre la teología. En el protestantismo hay la seguridad de una salvación subjetiva, a la salvación garantizada por Dios hay que ganársela escuchando la conciencia.

Este estado de crisis, que se produce en el Renacimiento, con la totalidad del pensamiento, viene acompañado, además, del advenimiento del capitalismo. Aparece la Burguesía y la ruptura del medioevo, los lazos feudales, o sea una clase particular, y esta clase enfrenta a su adversario, al estado existente de cosas con un cuadro de valores, y ese cuadro de valores significa un nuevo sistema económico y un nuevo sistema de ideas, en consecuencia una nueva manera de entendimiento y esto es poner en crisis completamente al estado de cosas existentes.

Pero, cómo se impone la Burguesía?, no se acomoda con la sociedad existente, o sea que lucha por sus diferencias políticas. Es el primer cambio que se produce a lo largo de cerca de 1000 años. En su momento hace su aparición la política, todas las dimensiones del pensamiento moderno.

En este período, Maquiavelo habla de que existen dos formas de decir: hay un decir del palacio, y un decir de la calle, y trata de establecer la relación de las opiniones y los intereses de las personas que las sostienen. Es el primer intento de conservar, en expresiones claras. Perceptibles, las relaciones entre actitudes, pareceres, posiciones y sus intereses específicos.

El origen de las ideologías totales, surge de la oposición a las creencias, a sistemas de pensamientos que fundamenta, que están verdaderamente en la base de un sistema de actitudes y comportamiento, a la cual atacan. Todo cambio revolucionario ataca a la base, a los fundamentos conceptuales.

Las ideologías totales han desarrollado a lo largo del siglo XIX colaboradas por las distintas teorías, v. gr. la filosofía de la conciencia, desarrollada en Alemania, la filosofía de Kant, trata de sustituir las exigencias de una objetividad con la búsqueda de una objetividad a través de la conciencia en sí, se fundamenta en el poder de la razón para poder reflejar la realidad, la realidad existe fuera de nosotros, pero que es posible arribar a ella, es posible detectarla y además constituir una verdad limitada pero verdad objetiva. A la convicción de esta corriente se contrapone, el pensamiento que introduce a la conciencia del ser: a la conciencia en sí misma, se le opone la conciencia de la comunidad, del pueblo, y sobre todo, la conciencia de la historia como un parámetro que permite el desciframiento del pensamiento y la búsqueda de la verdad moderna. El pensamiento no es una verdad permanente, las verdades son relativas a los períodos históricos. El revisionismo histórico, es posible gracias a la mejor interpretación de los documentos almacenados en los archivos, lo que hace que la preocupación por los papeles “viejos” sea cada vez mayor.

En el mismo siglo, el marxismo invade el plano de las ideologías hasta sus máximas consecuencias. Produce la fusión de las ideologías particulares y de las ideologías totales.

Las ideologías totales como identificación de todo, sobre la base de las condiciones naturales de producción y de la estructura social.

El desarrollo y la continuación en este siglo de grandes crisis, de un gran pluralismo de ideas, han empezado a trabajar lo que de alguna manera se llama conciencia dinámica, o sea la posibilidad de trabajar sobre los valores significativos como base de los acontecimientos, no solamente sobre los valores mensurables. Los valores sociales tienen permanentes modificaciones, las estructuras sociales se conmueven permanentemente, el shock del Futuro anunciado por Alvin Toffler pasa a ser un mito ante el empuje de la realidad. En el siglo existe un apogeo (instantáneo) del naturalismo, del estudio del comportamiento y conducta humanas y del pensamiento como producto de situaciones mensurables; frente a esta situación, es patética la confrontación entre la necesidad de información y la explosión de la información, tenemos toda la información del mundo al alcance de nuestra mano como lo manifiesta Bill Gates que evade y elimina todo lo variable de la significación de los hechos, es necesario rescatar un tipo de conciencia, que podríamos llamar una conciencia dinámica, que sea superadora de las conciencias que hemos visualizado anteriormente, la conciencia en sí, la conciencia histórica, la conciencia del pueblo, por un tipo de conciencia que sea capaz de valorar lo significativo y relacionar lo significativo de los hechos y los otros acontecimientos. De no tener una adecuada información de las estructuras gubernamentales o de las instituciones, bajo la lupa de la sociología, la comprensión de este desarrollo se hace difícil.

Es posible entonces introducir nuevas nociones de verdad y además inscribirse en un campo de las ciencias de la cultura, que es bastante parecido al campo que están viviendo como realidad concreta de las ciencias contemporáneas. Popper, uno de los filósofos de las ciencias contemporáneas, lejos de aseverar que existe una verdad, nos dice todo lo contrario, nos dice que toda verdad es una verdad provisoria, y que todo el conocimiento es conjetura. Toda verdad tiene tanta validez como la siguiente, lo que va cambiando no solamente son los estados de conciencia, sino además el concepto mismo de lo que es realidad y verdad. La palabra ideología generalmente ha estado connotada. Quien primero la utiliza es Napoleón, para designar a un grupo de filósofos que se oponían su nombramiento como emperador. A este grupo, a esa escuela de pensamiento que es una escuela de filósofos franceses liderados por Condillac, que reniegan de la metafísica y tratan de erigir una ciencia de la cultura, basada en la psicología y en la antropología, Napoleón los califica de ideólogos. Este término lo utiliza en un sentido altamente peyorativo. Lo que quiere decir que están ajenos a la realidad, o carentes del sentido de realidad. Frente a esta situación, ese término se da a lo largo del siglo y generalmente ha sido utilizado indistintamente como utopista, y equivalente a un alejamiento, a un distanciamiento de toda posibilidad material concreta de implementaci¾n de las ideas. Así se descalifica al a través de la palabra.

A mediados del siglo XIX, surge el término con connotaciones positivas. Ideología pasa a ser la descripción o consecuencia. Decir ideología burguesa es decir cuáles son las falacias en las cuales la burguesía incurre para encubrir las verdades objetivas.

Cada movimiento usa el término ideología, se transforma en herramienta y así los movimientos sociales y partidos políticos funcionan y operan dotados de ideología. Las ideologías se transforman en sistemas de ideas que tratan de fundamentar científica y teóricamente los principios del accionar y en consecuencia su inserción social.

Teoría y ciencia. El compromiso entre estos términos contribuye a muchas cosas, por un lado dota de una suerte de fundamentación del cuadro del accionar, pero al mismo tiempo entra, a poco de actuar, en conflicto con la naturaleza propia de la libertad de la teoría para desarrollarse como conocimiento, como reflexión, y con la ciencia, porque no existe una ciencia al servicio específico de una determinada ideología, no puede existir, o sea, tiene necesariamente que entrar en inmediata contradicción. Mientras tanto los teóricos y los científicos entran de plano en direcciones paralelas.

Esta situación nos introduce en el plano de algo que es previo a hablar de ideología en archivología, que es el plano de las creencias y las ideas. Todos estamos inscriptos realmente en este concepto de la ideología como un sistema de ideas que permite la interpretación y el análisis de la realidad; pero cualquiera de las ideologías tiene que seguir siendo valoradas. Esos signos son muy importantes y muy prometedores dentro del plano del pensamiento: encontrar cuadros del pensamiento y creencias que están en crisis.

Creencias son aquellas con las cuales todos operamos. Esto también es analizado por Ortega en su ensayo "Ideas y Creencias" en el cual sostiene que las creencias aparecen como emergencias inalterables. Las ideas son aquellas con las que verdaderamente operamos, entramos y salimos de ellas. Las ideas necesariamente necesitan tenerse y sostenerse, debatirse, o sea, las ideas son de una manera, simple patrimonio provisorio, las ideas son el acervo de lo que se crea, pero no necesariamente implica que adhiramos y siempre reconozcamos un término de realización.

Frente a la situación de relativismo, escepticismo, etc., que tenemos en todo el planeta, frente a una situación objetiva fluida y a una realidad fluida, el pensamiento fluido, etc., podría ser que todo fuera entendido en términos totalmente negativos. Por contrario, debe ser entendido en términos muy positivos, en el término que se puede construir sobre la base de esto, reconocer cuáles son los elementos importantes de esta tendencia en un período de crisis para construir nuevos cuadros y recomponer las nociones de realidad y visión frente a esta situación.

Las ideas se desarrollan por sí mismas, tienen su propia ley de procesamiento, pero algunas tienen un origen psicológico y otras tienen origen social, lo cual las emparienta con la noción de ideología.

Frente a todo lo dicho, uno se pregunta qué pasa con las ideologías en la archivología. En verdad hay ideologías si aceptamos los términos de la definición genérica inicial de entender la ideología como un sistema de ideas, que trata de entender, interpretar y analizar el mundo, fijar las líneas de acción y condicionar normas, pautas, conductas, formas de operar y de accionar. Así, el movimiento moderno es una ideología.

ELEMENTOS DETERMINANTES EN LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

EN LOS ARCHIVOS

Observemos algunos de los elementos en la gestión del conocimiento desde el punto de vista de los documentos almacenados en los archivos:

La naturaleza técnico estructural, se sustenta en la capacidad para administrar y analizar la información e interpretarlos en un conjunto de instrumentos y procedimientos sistematizados o estructurados (Descripción) como procesos de trabajo en la captación del procesamiento de la información

La vigilancia del entorno: consistente en examinar y diagnosticar el entorno organizativo de búsqueda de información, toma de sentido y reconocimiento de acontecimientos

Los Sistemas y Tecnologías de Información y de comunicación, conforman la infraestructura de tecnologías con un lenguaje útil y con un acceso e intercambio rápidos. Permiten el descubrimiento, la retención, distribución y transformación de la información

El Proceso de Planificación Estratégica aspira a hacer en un futuro cercano, la base o transformación de la innovación, como característica del entorno y lograr un interés común. Concibe, adopta visión de la problemática y comparte información y conocimiento.

Los Sistemas de Evaluación y Seguimiento: logra la detección de éxitos, logros, problemas y errores, podemos medir estos aspectos, evaluar y diagnosticar su actuación, se analizan los rendimientos de información.

Los elementos determinantes en la gestión del conocimiento en los archivos

Cuenta con elementos de comportamiento como objetivo para establecer las conductas en el ambiente de trabajo (manual de procedimientos) tomando en cuenta el contexto socio-cultural y poder desarrollar su potencial.

Cuenta para ello con la Confianza interna, desde la misma institución, la externa, prestando servicios al entorno social del trabajo.

Asimismo enfoca la Creatividad           como Búsqueda y Promoción  de Realidades Nuevas o de Concepción de Ideas

La gestión integrada de contenidos, nos dará algunas ventajas:

Se aprovechan los conocimientos acumulados con el paso del tiempo, desaprovechados por desconocimiento de los mismos, o desapercibidos por falta de análisis concretos.

Difunde y aplica estrategias o técnicas básicas para desarrollar el conocimiento como base, pilar o instrumento esencial de las organizaciones modernas.

Investiga el comportamiento de las empresas.

Investiga como se produce, se conduce la información con el fin de obtener ventajas competitivas.

Elabora estrategias basadas en:

a. Fácil de comprender.

b. Fácil de poner en práctica.

c. Fácil de asimilar.

d. Sencilla.

Satisface la necesidad básica e inmediata, cumplir con normas aceptadas como universales.

Satisface necesidades mediatas, beneficios económicos a medio o corto plazo.

Elaborar herramientas valida de reflexión para la acción de las instituciones.

Permiten cumplir con normas de calidad ISO serie 9000

ISO 9000 describe los principios de los sistemas de la calidad y especifica la terminología de los sistemas de gestión

ISO 9001 establece los requisitos para un sistema de gestión de la calidad aplicación interna por las organizaciones

ISO 9004 especialmente para la mejora continua del desempeño, la eficacia y la eficiencia de la organización

Los procedimientos y procesos involucrados en la gestión de contenidos son fáciles de comprender e implementar, tal como:

Agregado de información especifica, Transformación, descripción en todos los niveles documentales, Agrupación de información por ramas de conocimiento (tesauros), Presentación y distribución de información útil para nuestros propósitos.

La Gestión documental, básicamente orientada a la Descripción documental y recuperación de contenidos, brindando apoyo a los gestores de conocimiento y a la estructuración y correlación de datos

Los procesos asociados a la tecnología permiten desarrollar las capacidades de los sistemas de gestión de contenidos, Adquisición, Manipulación de Contenidos, almacenamiento de modo estructurado (tesauros) y entrega de Contenidos.

Los procesos asociados hacen que cambie el concepto del termino datos, en lugar de unidad mínima de la información, se consideran contenidos en sí,  de modo que repositorio de contenidos son los Auxiliares descriptivos o instrumentos de investigación, de las cuales en forma evolutiva se estructuran los datos (tesauros) y se analizan los procesos de sistema (ordenación y clasificación), logrando efectuar verdaderos mapeos de las zonas productoras de la información, y no simples adaptaciones a sistemas.

La “Agregación” en los procedimientos y procesos involucrados en la gestión de contenidos se considera como la capacidad de aprovisionar el sistema con contenidos de propia creación que al momento de introducirlos requiere de una autentificación y revisiones requeridas, para evitar adulteraciones voluntarias o involuntarias, utilizando una a su vez una Morfología racionalizada (sintaxis, tamaño, formato), con seguridad de acceso y protección del sistema.

La “Agregación” puede realizarse a través de terceros, lo que nos lleva a un análisis del origen de los datos (copyright), donde debemos considerar si las Fuentes son públicas o privadas, cuales fueron los Procedimiento de extracción y como se planifica la Alimentación periódica de datos (Descripción Colectiva), cuales son los volúmenes de información a considerar  y determinar el Ciclo Vital de los Documentos, independiente del Ciclo Vital de la información.

También se consideran las fuentes externas, estructuras distintas en origen (de la información) la aplicación de normas como la ISAD (G), lo que nos plantea la transformación de los datos al adaptar las estructuras de información, si es necesario y factible la Traducción de contenidos y observar los métodos para restringir el acceso de la información cuando sea necesario.

 Los Gestores de contenidos (Archiveros), realizan la construcción de páginas Web (bajo costo y manutención) observando la Orientación a presentación adecuada de lectura y acceso fácil, lo cuel debe obligatoriamente extender sus métodos de Selección de contenidos, y prepararse para servicios básicos (chats, foros, encuestas), con la finalidad de fomentar el consumo de Información, aprovechar los contenidos en descripciones colectivas, y sobre todo dar ubicuidad a los Auxiliares Descriptivos versión electrónica y papel

Nos referimos principalmente a la distinción entre los aspectos subjetivos y objetivos del interés. Lo que interesa produce gratificación como valor objetivo. El interés por algo, esta en relación con su grado de satisfacción y no con las condiciones justificadas o no que lo producen. Por ello la gratificación es pre-moral, pre-simbólica y pre-lingüística. De hecho establecemos límites a nuestra racionalidad cuando hay disonancia entre satisfacción y justificación.

Al estar el conocimiento condicionado por el interés, por su rol motivante, siempre es limitado por él.

 

La ideología tiene una intrínseca tensión entre gratificación y justificación. Es contradictorio en tanto es llevado a la racionalidad por el interés en el que está basado, pero está limitado en el grado de validez racional por ese mismo interés.

Un ejemplo lo constituye la gratificación justificada de los archivos por el éxito del servicio, logrado por el propio esfuerzo, pero que se ve contradicho en la transferencia hereditaria de su imagen de depósito de papeles viejos y quienes nada hacen por cambiarla.

Por esta razón, la ideología se inhibe respecto de su verdadera fuente y se autolimita en la reflexión sobre los intereses que develarían la total contradicción entre teoría y acción práctica. Esto es lo esencial del límite de la racionalidad de toda ideología, incapaz de transformar en material analítico sus propias fuentes y materia conduciendo a una vida inescrutada.

Las ciencias aparecen también en este plano distante de la objetividad y avanzan tanto al divorciarse de fundamentación filosófica y de su criterio de verdad. Así, Thomas Kuhn, la concibe como una mezcla de vicios y virtudes intelectuales, que parte de un paradigma como un dato objetivo dado y realiza la mínima observación dentro de este marco. El mundo que es una totalidad, lo fragmenta y penetra en una sección muy limitada sin cuestionar las bases del rompecabezas que resuelve.

Aquí aparece la semejanza interna y profunda entre "ciencia normal" (Khun) e ideología. De lo dicho, surge sólo la filosofía como capaz de penetrar la realidad, la verdad... El desarrollo de las ideologías, da bases universales de entendimiento y acción, los intereses deben aparecer no como particulares sino públicos, generales. Y como un problema de principios en el marco de una ideología.

Emerge aquí la necesidad de claudicación entre paradigma (conjunto de formas) o ideología particular, e ideología o ideología general. El paradigma es algo concreto en tanto la ideología es algo general, abstracto. Mientras la última es mas radical, el paradigma es un programa mas conservador. Porque este último responde a intereses específicos, propios de una persona o grupo, que en cuanto son satisfechos reconsideran la inscripción en una ideología general.

La ideología, es una generalización del paradigma, enraizado en los intereses particulares, formulados en las sintaxis de una racionalidad que legitima su inspiración de expresar los intereses generales. La ideología, reclama que cada una trascienda su paradigma, y por ello está en constante tensión con ella.

La ideología aparece así como la expresión del consenso logrado en un grupo en sus tácitos compromisos en diversos paradigmas individuales erigiéndose así en programa de acción, al mismo tiempo que en sistema de ideas interpretativas del mundo. La misión de la ideología para esto es ideal, encierra, oculta y devela metas. Se erige en mito noble cuyo ulterior problema es el no querer cumplir ciertas metas expresadas. La ideología estructura la comunicación, mientras que el paradigma es la materia de los deseos particulares, comunicación pre-pública.

Por ello los paradigmas constituyen un sistema paleosimbólico frente a la ideología erigida en verdad simbólica. El paradigma es así por estar constituido por creencias y símbolos de limitada comunicación.

El iluminismo como pensamiento ideológico era universal, sin embargo habló francés y en su lado oculto respondía a paradigmas paleosimbólicos: nacionalismo; chauvinismo, intereses de la clase obrera francesa. Todo esto se ocultó hasta la exportación bélica de la revolución triunfante a través de las guerras de Napoleón.

La igualdad, universalidad e internacionalismo del iluminismo entra en contradicción por el elitismo subyacente que evoluciona hasta el imperialismo (el mismo camino podríamos seguir en la revolución soviética). Su triunfo por otro lado hizo evidente las contradicciones inherentes entre ideologías y paradigmas llevando a realizar reformas mas allá de lo deseado y mostrar hipocresías ocultas que habían merecido el apoyo de otros grupos (campesinado, obreros e incluso algunos aristócratas liberales).

Toda ideología aparece como una apología, defensa ocultante de los intereses particulares de un grupo, haciéndolos aparecer como objetivos orientados a la totalidad y no a una parte de la comunidad. La crítica tiende a lo opuesto, a la revelación de los intereses específicos.

Por ello toda ideología surge de la crítica o como contradiscurso de otra ideología dominante a la que niega capacidad de mostrar el mundo y lo importante de él. Tratan de hablar en términos objetivos pero no explican que corresponde a un decir del mundo desde una óptica, mas que la presentación real de ese mundo.

Para Manhelm las ideologías son un estadio previo y primitivo de una auténtica sociología del saber, sociología de la sociología, que toma en cuenta que cada visión es una visión particular correspondiente al grupo que la mantiene y sostiene.

“Se da, además en ello una rémora del pasado de la que es difícil sustraerse. Conviven en la actualidad representaciones diferentes del fenómeno archivístico que se corresponden a diversas concepciones de su estudio, que, a un tiempo, se suceden (en función de su contexto socio-político), se entrecruzan, se fecundan y se actualizan bajo formas diversas. Se produce la confluencia de una doble tradición:

1- Europeísta clásica: vinculada a la historia y al derecho, arrastrada por el desarrollo del Estado = nación liberal centralizado.

2- Norteamericana: vinculada a la "Organización" y la gestión, arrastrada por el desarrollo de la sociedad industrial pionera, la de EE.UU."[2]

Toda ideología reclama su legitimación basándose en el servicio a los intereses de una totalidad. La Archivología justifica sus intereses particulares no como fines de sí sino en la medida de sus implicancias para una totalidad (Red de Archivos).

Tanto la apología (ocultamiento) como la crítica (develación) son partes del sistema ideológico. Ambos tienen roles reversibles, mostrando la crítica lo que la apología oculta e inversamente. La falta de lógica radica en que ninguno de ellos se declara complementario sino que mas bien trata como un todo lo que es una parcialidad.

La ideología trasforma el accionar público en imperativos morales y éticos (ética del archivero), basándose en la fusión de los intereses privados definidos en el marco teórico de los intereses colectivos. Si bien se puede argüir "una falsa conciencia", en el fondo una crítica radical puede conducir a un egoísmo carente de moralidad o a un idealismo fanatizado (sobre todo en aquel que mitifica la base ideológica desde la que realiza la crítica, negando valores individuales en aras de un todo sobrevalorado, una moral superior y de élite). Es precisamente el fracaso ideológico (que resolvía este maridaje de lo privado y lo público) la crisis de ellos, la que fortalece estas dos tendencias negativas. Cualquier ideología y moral opuesta a esta mediación es base de los problemas sociales actuales.

La fuente fundamental de toda ideología radica en la contradicción entre parte y todo.

La parcialidad de intereses es ocultada por la sobrevalorada intencionalidad global en bien de todos en tanto como en un ligero oscurecimiento de los intereses privados. No hay posibilidad de la desaparición de las ideologías en un mundo con contradicciones.

Desde Max Weber, reconocemos una creciente relación institucionalizada entre ciencia y tecnología. Durante el siglo XIX la autonomía científica de la que hablamos, llega al punto de producir pocas preocupaciones al hombre de ciencias en lo que respecta a la implementación práctica de sus hallazgos. Sin embargo, la tecnología y sus avances modificó esta relación hasta el punto de poder afirmar hoy que la tecnología está basada en la ciencia e innovación. Es la tecnología la que da sentido a esta unión.

En este contexto la tecnocracia puede autodefinirse como coronación de la racionalidad humana. La aparición y difusión de la tecnocracia y la conciencia tecnocrática corresponde al poder declinante de las ideologías. Las ideologías aparecen como proyectos centrados en bases morales que intentan reconstruir una totalidad fragmentada y la ética de una solidaridad humana. La conciencia tecnocrática intenta introducirse en la Organización burocrática.

La burocracia, tan antigua como la primera civilización, basada más en reglas que en órdenes, era la herramienta para mantener un orden social, un sistema basado en ciertas ideologías. El cumplimiento de las reglas era la medida de su valor y virtud. No era sino la impersonalidad, la uniformidad, y no la eficiencia que es el rasgo valorativo que aparece en cambio con la conciencia tecnocrática. Los tecnócratas tienen como criterio de evaluación la eficiencia y no la lealtad a la ideología, los resultados por sobre todo, el producto. La Administración pareciera pasar a cosas. Pero entre las cosas hay personas tratadas como cosas.

De ahí que halla componentes contradictorios racionales y no en esta nueva ideología tecnocrática que pretende legitimar la sociedad moderna que pretende erigirse en el fin de las ideologías y no es sino una ideología irreflexiva. Las ideologías reemplazaron a las religiones como medios para obtener fines y satisfacciones.

La fe casi religiosa y académica en el positivismo, supuso una nueva teoría social y un movimiento cultural. La equivalente fe en una sociedad orientada en una conciencia tecnológica está cargada de "fantasías e ilusiones" en la que esto y la ciencia aparecen como símbolos secularizados de una unificación cósmica antes sólo confiada a la religión. Aparecen como panaceas, explicativos potenciales de todo.

De manera que esta conciencia se erige mas bien en una nueva modalidad ideológica mas que en el "fin de toda ideología". Pero a diferencia de otras ideologías, no está preocupado en el futuro sino que lo imagina ya presente, diluyendo la esperanza trascendental. He aquí su debilidad.

Al señalar que todo está aquí, que es suficiente y que todo sólo puede mejorar, se erige en una creencia de una élite del poder: la tecnocracia, la convicción no es en esta ideología sino mas bien en el sistema de crecientes gratificaciones resumido en el consumismo.

Pero éste carece de perspectiva de cambio porque esta conciencia es fundamentalmente apolítica, desmovilizante, desmoralizante, contraria a la tradición de lucha presente en toda la cultura occidental.

El desarrollo tecnológico ha incrementado el poder de las clases dominantes, pero las ha tornado menos autónomas y mas dependientes de la tecnocracia.

Esta, no aparece, como se creería, adherente al fin de las ideologías e interesada sólo en la creciente eficiencia de la racionalidad instrumental, sino que los técnicos tienen intereses documentos y hasta políticos. De hecho derivan hacia la burocracia eficiente y apolítica, adherente al status quo y por otro hacia la clase trabajadora. Hacia su participación en la gestión, distribución de bienes, etc.

Otras formas de las técnicas de asumir posiciones progresistas es resistiendo a la burocracia y a través de la innovación.

Los tecnócratas están menos orientados a situaciones de status, (que caracterizan y dominan a la burocracia) están mas orientados a tareas (que al cumplimiento de normas) y son mas cosmopolitas en tanto la mayor gratificación proviene del reconocimiento de la comunidad de pares.

La tendencia en los países subdesarrollados es la adherencia a la burocracia, Stalinismo, o su sustitución por una burocracia representativa en la que los tecnócratas sean mediadores entre la burocracia y los trabajadores, Maoísmo, sustituyendo el sistema represivo del primero por uno basado en recompensas por productividad.

Cuando los tecnócratas aparecen ligados a un sistema de status y a una ideología política, todo su saber técnico comienza a teñirse de moralidad y su legitimidad o no, deriva de las metas a las que sirven dentro del grupo cuyos objetivos comparten.

La tecnocracia sin embargo, pone el énfasis en medios e instrumentos como objetos de devoción ocultando toda tácita adhesión que pueda existir moralmente con el empleador o los fines y alianzas del grupo al que adhieren. La imposibilidad de este ocultamiento acaece cuando la bomba atómica cae en Hiroshima con casi igual soporte por los militares como por la comunidad científica. A partir de este fenómeno la crisis es total, nunca mas se podrá tomar como un dato dado, los objetivos de un grupo, limitándose al ejercicio de una racionalidad instrumental, tecnocrática, acrítica y valorativa.

Esto aconteció en el mundo desarrollado por el incremento gigantesco de número de técnicas que exige adoptar posiciones de cuerpo.

En el mundo subdesarrollado, el número creciente de técnicas, su casi proletarización, y la dependencia para el desarrollo basado en la educación, ha generado masas definidas y orientadas ideológicamente con criterios propios sobre la mera instrumentalidad técnica.

El movimiento ecologista en sí mismo multidisciplinario pone en cuestión la antes fluida relación de técnicas y empresas que dependen de aquellos para la innovación. Este movimiento se erige en ideología capaz de unificar ciencias dispersas. Pero son múltiples las objeciones de que salvo la ecología biológica no hay base coherente para el desarrollo de una ecología general. Sin embargo ha generado un nuevo tipo de ideología, la del tecnólogo políticamente comprometido capaz de dar una ideología mas autónoma orientada a la unificación de las ciencias, al desarrollo interdisciplinario, a la crítica al saber tecnológico y dispuesto a la fijación de nuevas metas.

Los archiveros oscilamos entre las ideologías generales y las particulares, como cualquier otro productor de cultura.

La práctica proyectual toda merece una lectura ideológica y por sobre todo tres aspectos de ella: la tipología, la tecnología y la morfología.

Respecto a la tecnología cabe señalar que la producción y su base material determinan su encuadramiento, y éste a su vez, a la operación proyectual.

La creciente autonomía de la tecnología es evidente, pero no es menos que la ciencia se ha transformado en estructura capitalista con el rasgo de mercancía, con inversiones, rentabilidad y alta autonomía. Todo ello se traduce en los armamentos, polución ambiental, información, transportes, etc.

El cuadro se nos aparece como con bases objetivas de una tecnología aparentemente al servicio del hombre y sus necesidades pero de hecho éste es el de una serie de arrolladores procesos consumistas.

Por otra parte este avance tecnológico genera auténtica pérdida de valor de los recursos disponibles por los fenómenos de "desgaste" y la expectativa de constantes novedades "superadoras".

Lo cierto es que la tecnología se adapta al proceso productivo y lo refleja en normas deducidas y reductivas que se manifiestan en condicionantes proyectuales que reflejan conocimientos ideológicos a veces expresados en sus formas mas puras a nivel teórico pero en la práctica expresados de la manera mas remanida.

Todo aquello que hace de la archivología no sólo una Organización funcional y tipológica además de una concreción tecnológica, es de orden morfológico.

Al no existir forma sin contenido, ni contenido sin forma, la morfología toda se impregna de sentido significativo determinando el cuestionamiento de base del sentido de las formas adoptadas y su valor ideológico.

El archivero aparece como el ideólogo de las clases dominantes, no obstante con la posibilidad autónoma de generador de imágenes en la superestructura capaces de actuar en el desarrollo histórico de la estructura económica, en el conocimiento de la base

material desde el plano de la especificidad disciplinaria. No sólo produce y reproduce conocimiento ideológico sino que lo reordena y reformula.

La práctica archivística es ante todo empírica pero está basada en conocimiento, en cuerpos teóricos implícitos o no, conscientes o no que son fundamentalmente ideológicos. Todo conocimiento parece ideológico y un nuevo orden teórico y práctico basado en las ciencias modernas no puede hacerse sin la aceptación y elogio de la contradicción y el sincretismo. Pero contradicción, asunción sincrética de los opuestos en el plano teórico conlleva la obligación de la puesta en emergencia de los valores y lenguajes, de la superestructura en los cuales la forma al estar en el vértice de dicha superestructura es el punto de adquisición de conocimiento y ejercitación de las modificaciones de la base material y de allí estructural.

Tratamos de mostrar cómo estos términos de la contradicción y el sincretismo se manifiestan, despliegan y desarrollan a través de momentos o etapas que parecieran determinados sucesivamente y a veces simultáneamente por ideologías del brutalismo, del constructivismo, de la visión poética surrealista, de la búsqueda contextual, de la racionalidad poética, todos ellos signados por los constantes de la búsqueda de redefinición institucional, invención tipológica, adopción de tecnologías apropiadas, reconocimiento del cuadro y rol disciplinario de activismo cultural y social.

Obviamente que las ideologías han tenido una fuerte influencia en el desarrollo de las ciencias, en una manera de reivindicar la figura de la contradicción. La contradicción corresponde a que diversas nociones y pensamientos diversos coinciden constantemente procedente de diversos sistemas de ideas y cuadros de valores altamente contradictorios o contrapuestos.

Diversas constelaciones del pensamiento coinciden sobre el pensamiento, diversas contradicciones manejadas de alguna manera o ni siquiera resueltas. Simplemente existiendo. Reivindicamos como un valor esto de las contradicciones y lo reivindicamos como un valor porque evidentemente no nos identificamos con ninguna de estas ideologías; sin embargo reivindicamos el valor de las ideas, y al referirnos al valor de las ideas, reconocemos que sí tenemos una suerte de sincretismo ideológico, de sincretismo de las ideas, en el cual accionan simultáneamente posturas opuestas como el cristianismo, marxismo, liberalismo y posturas conceptuales como existencialismo, estructuralismo.

Como W. Witman cuando decía que era contradictorio, "que contengo multitudes", no era un acto de soberbia, sino el reconocimiento auténtico poético de la naturaleza humana, yo creo que todos contenemos un sinnúmero de facetas y somos difícilmente catalogables, lo cual perturba a los interlocutores. El error es inventar según nuestras intenciones la categorización y la clasificación, creo que este es el punto mas grave, el no entender que la clasificación, esta vocación entomológica que nos viene del siglo XIX, esta vocación clasificatoria, debido a las ciencias parcelarias, es precisamente todo lo opuesto a lo que debe ser el pensamiento y racionalidad dialéctica contrapuesta con la racionalidad industrial y lineal, como algo abarcativo, comprensivo y algo englobante de rostros diversos; yo no creo que haya que ser un Jano de rostros que se ignoran pero sí Shiva de múltiples brazos.

La archivología aparece como práctica disciplinar empírica y es sustentado, implícita o explícitamente por contenidos de naturaleza ideológica (que suponen explicaciones, análisis del mundo y planes de acción), pero que debe tender a ser de naturaleza poética y científica como nuevo universo de develaciones y conocimiento.

La contradicción es referencia al pensamiento e interpretación dialéctica de la naturaleza e historia, y debería asumirse como instrumento para la re-definición práctica y teórica de la operación proyectual mediadora entre un sistema de ideas y unas operaciones tendientes a conformar la base natural y física, en función de determinadas condiciones asumidas socio-culturales y económicas entendidas con sus límites o en sus innegables fisuras. Esta última permite redefinir nuestra actuación como la de activistas socio-culturales o espejos de las bases documentos y culturales dadas.

Bachelard en su filosofía nos dice que deberíamos "desconfiar de un pensamiento que no podemos dialectizar. Lo que impide su dialéctica es una sobrecarga de su contenido. Esta impide al concepto ser sensible a todas las variables de las condiciones en las cuales se asume correctamente su papel". El Movimiento Moderno hizo esto con conceptos como los de tipología, tecnología, morfología, otorgándoles demasiado sentido. La archivología se ha hecho cargo de problemas capitalistas de sustitución de los documentos por la información, estallido de las nueva tecnnologías y desarrollo del sistema con todas las contradicciones del mismo.

Pero la crisis en la disciplina, que contempla una mutación respecto del movimiento moderno, es del tipo de contradicciones que aceleran el conocimiento y que generan por igual un salto o corte epistemológico (Bachelard) que se puede atribuir a la inercia propia de la sobrecarga de sentido.

El nuevo pensamiento científico es la base de la recomposición de la disciplina, al adquirir carácter de investigación científica, pero esto se hizo dentro de los propios parámetros disciplinares por la ruptura con la tradición de la continuidad, de tecnología, etc.

La archivología se erige en auténtica ciencia y lo hace dentro de un cuadro de globalidad, caracterizado por la interacción de las relaciones de producción, naturaleza de la estructura económica e historia con sus caracteres definidos no correlativos, substancialmente contradictorios.

Cerramos pero no concluimos, el tratamiento archivístico se considera un caso concreto y especializado de la cadena documental institucional. Tratamiento orientado en los factores de los Principios: básicamente como el de Procedencia y el del Orden Original y en los modernos conceptos de la Descripción Multinivel. Es la Archivología y no la Archivísti­ca, (existe esta incongruencia terminológica) que se encarga de analizar con un grado metódico la aplicación de principios, sobre todo los citados, Procedencia (indicadores de la actividad y lugar donde se producen los documentos) y de Orden Original (indicadores de tiempo y orden en que confeccionan los documentos), como medios de consolidar la integridad arqueológica de los fondos, Pero es el Archivo el verdadero objeto de los estudios y análisis de la archivología, y sus alcances obligan a un bagaje cultural amplio y con mayor profundidad de la que estamos acostumbrados a concebirlo

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[1] FERRATER Mora, José, Diccionario de Filosofía Abreviado. Sudamericana. Buenos Aires. Pag. 206.

[2] F. Borja de Aguinagalde. Presentación. Responsable de Patrimonio Documental. IRARGI. REVISTA DE ARCHIVISTICA, Año I, Núm. 1, Administración de la comunidad de EUSKADI, Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, Vitoria, Gasteiz. 1988.

Publicado el: 28/11/2008 / Leido: 11579 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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