RELACIÓN DE ESPACIO Y ARCHIVO

Publicado el: 01/11/2008 / Leido: 7906 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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RELACIÓN DE ESPACIO Y ARCHIVO

Liliana Montenegro

Víctor Hugo Arévalo Jordán

ELEMENTOS CRÍTICOS PARA UN ESTUDIO COMPARADO DEL DESA­RROLLO AR­CHIVÍSTICO EN ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA Y ARGENTINA.

 Ponencia presentada y aprobada por el plenario de las XIII Jornadas de la Asociación Argentina de Estudios Americanos, realizadas en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, Argentina en Septiembre de 1979.

COMISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES

TEMA GENERAL: LA CONQUISTA DEL ESPACIO.

ESTABLECIMIENTO DEL ESPACIO CULTURAL EUROPEO

Todo territorio geográfico es un Espacio definido por áreas culturales y aconte­cimientos continuos, que esta­blecen características del grupo étnico circunscripto; este Espacio, cuando alcanza su desarro­llo, efectúa un traslado que esta dado por la necesidad de expansión.

Los acontecimientos relacionados con la expansión terri­torial, permiten apreciar una mayor producción docu­mental con relación al pasado.

En Europa antes del descubrimiento de América estable­cemos la existencia de determinados espacios en desa­rrollo, identificados especialmente con España, Portugal, Francia, Holanda e Inglaterra con una tendencia direc­cional hacia el Norte y el Oeste.

Con el Humanismo y el Renacimiento, se lleva a cabo una nueva visión cultural; se produce la necesidad de revalorización del hombre y su destino; buscando inspira­ción en las culturas antiguas: griega y latina.

En la mayoría de los conventos y monasterios de la cris­tiandad se conservaron obras y documentos antiguos, que facilitaron esta revalorización.

En Italia, el apogeo económico permite apreciar una traslación de Espacio cultural logrado a través del inter­cambio comercial con Oriente.

Este fenómeno influye sobre un Espacio socio- cultural estable­cido desde las cruzadas.

Otra traslación de Espacio cultural se aprecia con la caída de Constantinopla ante los turcos (1453); sabios y filósofos bizanti­nos fueron portadores de este movimiento y al mismo tiempo de la cultura griega.

El Humanismo y el Renacimiento se expanden por toda Europa, en diferentes épocas y con características pro­pias en cada Espacio.

El fundamento de estas corrientes lo constituye el Individualismo y el desarrollo de la personalidad en todas sus dimensiones. Surgen los grandes latinistas del Arte. Así mismo este Espacio se enriquece con las ciencias naturales y físicas: la teoría Heliocéntrica de Galileo y los aportes de Kepler.

Se estudia a la naturaleza por medio de la observación directa estableciendo distancias con los textos tradicio­nales.

Se perfeccionan inventos como la brújula, la pólvora, el papel y la imprenta.

Estos grandes movimientos y asentamiento cultural de los Espacios desplazados hacia Europa, determinan la producción documental de la época, que alcanza límites insospechados.

La acumulación de conocimiento y desarrollo cultural que se produce en el Espacio Europeo, y la liberación de Portugal que se encontraba bajo el dominio Árabe, po­sibilitaron que los portugueses se lanzaran al océano por motivos económicos, políticos y religiosos; efec­tuando expediciones al norte africano y a las islas cerca­nas al Atlántico; bordeando la costa africana lle­garán a la India, estructurando un imperio marítimo en Asia, que económicamente rendirá sus frutos, por el monopolio del comercio de las "especias".

España, alentada por esta situación fomenta la explota­ción del Atlántico, descubre América y se dedica princi­palmente a la conquista de Centro y Sudamérica.

Ante estas perspectivas se lanzaron al océano los holan­deses, ingleses y franceses tomando posesión principal­mente en el norte de América y en Asia.

Los descubrimientos geográficos traen consecuencias políticas, sociales, jurídicas y sobre todo económicas; que al formarse el Régimen Colonial Europeo, originaron una nueva clase social: la burguesía.

Al ingresar la colonización en las Américas observamos una serie de altibajos en el proceso europeo en sus dife­rentes campos de desarrollo.

Se advierte una centralización de las diferentes culturas del mundo conocido y que una vez encausada no puede estancarse, por el riesgo de perecer encerrado en su propio Espacio.

Tal cúmulo de vectores en un Espacio determinado de Europa, produjeron fenómenos tendientes a un desarro­llo que se facilita­ría en gran forma con dos acontecimien­tos dispares entre sí.

El descubrimiento de América que permite incorporar un nuevo Espacio para su expansión, produce una trasla­ción y bifurcación de los Espacios culturales, hacia los lugares descubiertos y conquistados.

La invención de la imprenta posibilita difundir, en el espacio configurado por Europa, los conocimientos ad­quiridos en la época; asimismo, se concreta la clasifica­ción documental en sus dos grandes ramas, la Bibliotecología y la Archivología, es decir, se determina cuales documentos tienen el carácter de libro y cuales de documentos textuales.

II

BIFURCACIÓN DEL ESPACIO CULTURAL EN LAS AMÉRICAS

Con el descubrimiento de América estos espacios de desarrollo en su expansión continúan sus desplazamien­tos hacia el oeste. Ingresando por el Caribe se bifurcan en dos espacios diferentes; hacia el norte y hacia el sur. Asentándose los del norte en las márgenes del Atlántico, mientras que los del sur relativamente en pocos años recorren el subcontinente tratando de abarcar los cua­tros puntos cardinales.

En el norte se va a dar un traslado de espacio, que tendrá como primer meta la llegada al océano Pacífico y como segunda meta la conversión del Caribe en un mar interior. En esta traslación de espacios comprobamos la influencia anglosajona hacia el norte. Inicialmente se establecen las trece colonias, que poste­riormente consti­tuirían los Estados Unidos de Norteamérica.

En el sur, el periplo espacial determina otro tipo de característi­cas. En sentido figurado, sigue una trayecto­ria aparente de inercia. El Espacio cultural -ampliamente marcado por los ibéricos- se desplaza hacia el oeste, alcanza las márgenes del Océano Pacífico descubierto por Balboa en 1513, continúa con el descubrimiento del Río de La Plata, por Solís en 1516; hasta lle­gar al hoy de­nominado Cono Sur, efectuando un proceso de desarrollo más lento.

En el norte el espacio desplazado de Europa logra su asenta­miento y desarrollo, basado en la explotación de una economía granjera y de plantación; posteriormente industrial.

El desarrollo industrial producido en el espacio europeo deter­minó que actuara como expulsor de excedente de población, absorbido en gran parte por el país del norte.

La expansión norteamericana hacia el oeste iniciada en 1763, se concreta a través de pioneros, colaborada con una buena legislación y una política coherente (ley de Heredades, ferrocarriles, tecnificación del agro, estudios agronómicos).

No obstante las grandes dificultades que se presentaron en la conquista del oeste, se fundamentó el aprovecha­miento de las tierras incultas, sentando las bases del de­sarrollo agrícola.

El incentivo aurífero se da recién hacia la segunda mitad del si­glo XIX "cuando el Herald, de New York, participó el descubrimien­to de oro en California (1848) más de ochenta mil emigrantes entra­ron en aquella zona..."(1).

Mientras el Norte se formaba y organizaba, en Centro y Sudamérica los conquistadores españoles efectúan un recorrido elíptico del Espacio motivados por la fácil ob­tención de metales preciosos.

Al contrario de lo que sucedía en Estados Unidos, España había incentivado el control de los inmensos territorios, creando instituciones con sede en la penín­sula, Casa de Contratación, Consejo de Indias, etc., y en América, Adelantazgos, Virreynatos, Audiencias, Gobernaciones, Cabildos etc.

Estas Instituciones, en su mayoría tuvieron origen du­rante la Edad Media, en el reino de Castilla.

De esta forma España abolió grandes estados existentes antes de su arribo como ser el Azteca y el Inca, los re­emplazó para controlar la administración de los nuevos territorios.

Esas traslaciones y recorridos continuos de espacios culturales tanto al norte como al sur producen como consecuencia docu­mentación entre América y la Madre Patria.

Esta comunicación entre América y Europa se traduce en la atención que se presta a la producción documental. En el Norte "Antes de establecerse el gobierno de Estados Unidos, el primer congreso Continental de 1774 se preocupó por la conservación de sus actas, deliberaciones y acciones para la posteridad, hecho que facilitó la formación y conserva­ción de 490 tomos, creados entre 1774 y 1789, guardados hoy en el Archivo Nacional como la más antigua y valiosa serie de documentos nacionales".(2)

Los movimientos ideológicos europeos originaron tensio­nes entre gobernados y gobernantes, este fenómeno se manifiesta en las colonias y las Madres Patrias, hasta que las colonias de Inglaterra ubicadas en el norte de América logran su indepen­dencia el 4 de Julio de 1776. Dándose origen al documento de la "Declaración de dere­chos del hombre y del ciudadano" y sancionándose una constitución republicana, representativa y federal.

Durante estos movimientos de carácter político y pro­piamente hasta 1800, los documentos se trasladaban conjuntamente con el Congreso, logrando su definitivo repositorio en Washington.

Es de destacar que durante estos traslados no se tuvo mucho cuidado en la conservación de la documentación.

Los Estados Unidos extienden su espacio, iniciando una campaña de expansión; en 1845 decretan la anexión de Tejas, a ésto se unió el deseo de ocupar California, aquí se daba una si­tuación semejante a la Tejana en cuanto a la población nortea­mericana y mejicana aunque más equilibrada.

En 1846 se incorpora California a los Estados Unidos sin mayores dificultades por parte de ésta, dada la situación de inestabilidad existente en México. Dentro de ese marco Nuevo México se incorporó a los Estados Unidos.

Con el tratado de 1848 de Guadalupe Hidalgo, Estados Unidos tuvo asegurada la frontera de Río Grande obte­niendo Tejas, Nuevo México con Arizona y la Alta California. A esto se agregó la zona de la Mesilla (Arizona) por el Tratado de Gadsden (1853).(3)

Mientras los agitados tiempos políticos definían los ca­racteres y la identificación de los Estados Unidos, se produjeron una serie de incendios en edificios guberna­mentales que lamentablemente ocasionaron la destruc­ción de documentos.

De ahí que "como consecuencia de un incendio en el Departamento del Interior en 1887, el presidente Hayes, en varios mensajes anua­les al Congreso, sugirió la construcción de un edificio para el alma­cenamiento de Archivos..."(4)

Se debe valorar también la actitud tomada por los histo­riadores norteamericanos que apreciaron el valor de la información contenida en la documentación para fines de investigación histórica, de ahí que la Asociación Americana de Historia, or­ganizada en 1884, incluyó en sus funciones la preocupación que tenían por la buena conservación de los documentos; así en 1889 formaron una comisión de Archivos Públicos que comenzó a publicar al año siguiente los Inventarios de los Archivos del Gobierno.

Posteriormente otras asociaciones históricas y patrióticas apoya­ron estas actitudes y en 1913 el Congreso aprobó la construc­ción de un edificio para el Archivo Nacional.

Los espacios del Norte por haberse independizado más rápida­mente, vislumbraron con mayor facilidad la nece­sidad de organizar convenientemente sus archivos, de acuerdo a su estado de desarrollo. La puesta en prácti­ca sufrió demoras porque el país del Norte "no tiene, como otros países americanos, una tradición que les haya transmitido los testimonios mudos y lar­gos escritos del pasa­do, y aconsejado, a pesar de todas las incom­prensiones y vai­venes que sufrieron en todas partes del mundo, los restos y vestigios de los tiempos anteriores, la conservación ordena­da de documentos escritos. Esta fue, opinamos, una de las princi­pales causas del relativamente tardío establecimiento del Archivo Nacional, National Archives, y de una legislación na­cional concer­niente a los Archivos Federales. Cuando casi to­dos los países his­panoamericanos tenían sus respectivos Archivos Nacionales, surge National Archives. Se debe este he­cho, entre otras razones, a las di­ferencias de la organización de los países Hispanoamericanos du­rante la época colonial, en el aspecto administrativo y en la forma­ción de los documentos. La colonización fue cronológicamente pos­terior, tanto en las regiones de influencia británica y francesa como española, y en la primera, que a la larga se hizo predominante, el estado no intervenía tan directa ni ampliamente como en la españo­la, ni se producían tantos papeles, ni se conservaban en institu­cio­nes centralizadas y locales".(5)

En el sur se efectuaron procesos históricos más lentos, con una mayor producción documentaria, diferencia notable con respecto al Norte.

En los países hispanoamericanos la colonización tomó caracte­rísticas especiales al ser efectuada por personas que general­mente estaban ligadas a la Corona de España y que bajo las Instituciones creadas para el efecto de control de Gobierno, controlaban la explotación de rique­zas, sobre todo minerales, como principal causal del documento.

Así mismo dentro de estas formas de conquista se de­terminan las relaciones sociales y económicas mediante una minuciosa legislación y reglamentación y sobre todo el exceso de con­fianza que se depositaba en los papeles escritos, abundaron las series documentales actualmente distribuidas por toda América y España, siendo así que al independizarse las naciones de América procuraron conservar de alguna manera toda esa docu­mentación que se había transformado en tesoro histórico y patrimonio cultural de cada nación.

El flujo metálico producido a partir del siglo XVI de las posesio­nes españolas hacia la península ibérica dio origen al "Bullonismo Español"; es decir la creencia de que la acumula­ción de metales preciosos constituía la causa y representaba el índice de enriquecimiento de un Estado.

Esto determinó que inicialmente España atribuyera mayor atención a los espacios productores de dichos minerales, orientando la economía de los otros espacios -caso del Río de la Plata- a fin de satisfacer las necesida­des de los primeros.

Cuando el espacio rioplatense por razones económicas, estratégi­cas y administrativas adquiere relevante impor­tancia hasta el punto de constituirse en una nueva división administrativa, está imperando ya otra concep­ción política-económica.

En el momento de producirse la independencia de los Estados Unidos de América, España crea el Virreynato del Río de la Plata y en 1782 se implanta el sistema de Intendencias. El Río de la Plata producirá desde el punto de vista archivístico nuevos tipos documentales. Como consecuencia "...las antiguas gobernaciones fueron suprimi­das y en su lugar se crearon ocho intendencias y cuatro go­biernos político-económicos"(6)

Una vez lograda la independencia de la Argentina en 1816 se concreta recién su constitucionalización en 1853 en Santa Fe, bajo moldes liberales.

En las últimas décadas del siglo XIX se produce un acelerado crecimiento económico que le da al país visos de modernidad, como consecuencia del impulso dado desde la segunda mitad del mencionado siglo.

Este crecimiento se produce como consecuencia del ingreso de la Argentina en el marco de la División Internacional del Trabajo; lo que determina que absorba el aluvión inmigratorio prove­niente del sur europeo, iniciando un proceso agro-exportador, fundamento eco­nómico en este determinado espacio.

A partir de 1821 se constata en la Argentina la preocu­pación por la cuestión archivística. "Rivadavia al dictar el decreto del 28 de Agosto de 1821, fundacional del Archivo General de la Provincia de Buenos Aires, supo determinar los fines y caracteres del mismo. La concentración de la documen­tación en una sola institución queda así fijada" (7). Sin des­merecer los intentos posteriores, es después de Pavón que Bartolomé Mitre "...conocedor como ninguno de la ne­cesidad de que la nación poseyese un Archivo General, enco­mendó al archivero General de Buenos Aires, Don Manuel Ricardo Trelles, la confección de un índice General de la Provincia de Buenos Aires", y "...separase los documentos que por su naturaleza deben corresponder al Archivo Nacional"(8). Sin poder concretarse hasta la década de 1880.

Estos procesos históricos permiten apreciar similitudes y diferencias notorias en el desarrollo de la organización de los Archivos. Lo cual crea la necesidad del estudio de los factores determinantes; en los espacios configura­dos de Estados Unidos y Argentina.

III

 DESARROLLO DE LOS ARCHIVOS EN LOS ESPACIOS CONFIGURADOS

Ante todo, para determinar el desarrollo de la organiza­ción y administración de documentos, debemos conside­rar las causa­les históricas de los mismos desde que son creados hasta su al­macenamiento o destrucción como se da en muchos casos de la Historia Norteamericana y Argentina.

Para determinar el desarrollo de los Estados Unidos, Ariel Ricks menciona cuatro factores de carácter singu­lar, que aplicándose comparativamente con el desarrollo de la Argentina, notamos algunas similitudes dignas de tomar en cuenta, así como algunas diferencias propias de la personalidad de cada país.

Dentro de esos factores el primero está dado por la "HERENCIA MULTICULTURAL" recibida por el país del norte antes y durante su independencia, debiendo te­nerse en cuenta además que esa herencia es producto de una fase de colonialismo predominantemente anglosa­jón.

Esto, unido a los acontecimientos históricos citados con anterio­ridad en el presente trabajo, han influído y de­terminado los caracteres de los documentos, sus formas de ordenación y sobre todo su visión archivística.

Esta influencia justifica que los documentos de la División de Manuscritos de la Biblioteca del Congreso "sigue la sucesión de acontecimientos históricos en el orden que se desarrollaron: prime­ro las Indias Occidentales, la América Española, México, Centro y Sudamérica; después por países dentro de las divisiones geográfi­cas y dentro de esas divisiones en orden cronológico; luego Norteamérica, agrupándose allí las colonias británicas, francesas, españolas y de otros países. Esta ordenación incluye también un grupo de miscelánea general que alcanza hasta la revolución y está compuesto de manuscritos que tienen carácter general y que no pertenecen claramente a ninguna de las 13 colonias origi­nales..."(9)

En la Argentina se presenta el factor de la dividido en dos fases distintas:

-La primera fase está dada por la Herencia cultural Hispánica, ya sea a través de la influencia castellana que implantó los Consejos; la aragonesa que instituyó el virreynato, la francesa producida a raíz de la llegada de los Borbones al trono Español y que como consecuencia instituyeron el Sistema de Intendencias o la de los ára­bes, que al igual de algunos pueblos cristianos du­rante la Edad Media, instituyeron débilmente la esclavitud negra.

Esto se verifica rastreando el origen de las instituciones que se desenvolvieron durante el período colonial.

-La segunda fase está dada por la influencia del Espacio Europeo en el siglo XIX; ya sea inglesa en el plano eco­nómico, francesa en el aspecto cultural e hispano-itálica en el aspecto social.

El acopio documentario acumulado hasta 1821, deter­minó que el 28 de Agosto del mismo año, durante el gobierno del Gral. Martín Rodriguez, su Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, don Bernardino Rivadavia, encarara el problema de la documentación, fundando el Archivo General de la Provincia de Buenos Aires en 1880 y al pasar la capital de la Provincia a la ciudad de La Plata "...fue necesario separar del Archivo los docu­mentos que eran de carácter nacional de los que pertene­cían a la provincia. Así se originaron dos archivos, uno el ac­tual Archivo General de la Nación en Buenos Aires y otro el Archivo General de la Provincia de Buenos Aires en la ciudad de La Plata. Esto se hizo de acuerdo a un decreto del 30 de enero de 1884 dictado por el Presidente General Julio Argentino Roca e intervinieron en la sepa­ración de los docu­mentos una comisión especial ..." (10).

La diferencia en Estados Unidos se debe a que sufrió la conse­cuencia de varias "madres patrias" en los orígenes de su vida independiente; luego en el siglo XIX y XX recibió distintos aportes étnicos que no afectaron en gran manera la idiosin­cracia norteamericana, por ser ésta una nación ya formada. Mientras que la Argentina ha sido afectada social, política, económica y cultural­mente.

Este factor de las Herencias, que ha servido para de­terminar el desarrollo de los archivos en Estados Unidos, sirve también de guía comparativa con respecto al país del Sur, por considerarse que la Argentina ha cruzado por una etapa colonial por la cuál ha recibido una here­dad multicultural de procedencias diversas y predomi­nantemente ibero-francesa, lo que ocasionó diferencias en los tipos documentales que generaron y modificaron las estructuras de trámite realizados hasta la fecha.

En el Segundo factor Ariel Ricks, expone el "VOLUMEN DOCUMENTARIO" que se produce en los Estados Unidos que de acuerdo con los estudios estadísticos, es hoy el factor más importante que determina un desa­rrollo amplio y sistemático de los archivos; influyendo en los programas de la Administración de Documentos que abarcan casi todas las especialidades en cuanto a Documentología y Archivología se re­fiere.

El gobierno ha desarrollado el servicio del Archivo Nacional y Documentos, National Archives and Records Service (NARS) cubriendo con su legislación todas las etapas de los archivos.

Para este segundo factor observamos que la Argentina estaba inscripta dentro de un marco geográfico más amplio hasta principios del siglo XIX; habiéndose producido grandes canti­dades documentarias, fenómeno que continúa luego de su constitución en gobierno federal.

El volumen de los documentos se desarrolla casi en la misma forma o más que en los Estados Unidos, tomando en cuenta que la Argentina también es un gobierno federal que produce documentación administrativa por cada Provincia que la integra.

Constituye una particularidad la utilización actual del "Sistema de expedientes", heredado de la colonia; que encierra una gama de tipos documentales colaterales y anexados durante el trámite, con los consiguientes problemas, que afectan a los archivos Municipales, Provinciales y Nacionales.

Uno de los problemas esta dado por la utilización de un orden numérico correlativo, que produce la irracional acumulación de documentos por la dificultad para indi­vidualizar series documen­tales.

Se ha visto necesario evaluar el material documental de archivos mediante confección de normas, desarrollando la rama archivís­tica pertinente.

El tercer factor de Desarrollo de Archivos en los Estados Unidos, considera el "ADELANTO TÉCNICO Y ECONÓMICO" que obliga propiamente a la automatiza­ción en la administración documen­taria, tomándose en cuenta aspectos económicos; por ser una labor que requiere de mano de obra especializada que en los Estados Unidos resulta de alto costo. Para disminuir este costo en el manejo documentario se acude a la tecnología creando nuevas normas y nuevos conceptos en la Archivología.

El tercer factor en la Argentina se identifica con el pro­greso en­causado actualmente en sus diferentes campos de dominio como ser tecnológicos, científicos, y sobre todo culturales que inciden en la economía.

Sin pretender comparar el nivel de desarrollo argentino con respecto al norteamericano o polemizar en éste sen­tido, lo cual resulta obvio, éste factor es óbice para comprender que se han encauzado los caminos para valorar el papel de los Archivos en los Estados Modernos.

De ahí la preocupación argentina por una adecuada Selección que ha llevado incluso a los gobiernos provin­ciales a ocuparse del problema.

Tenemos el ejemplo de la provincia de Santa Fe que por Decreto No. 006 del 4 de enero de 1978 formó una comisión para el Asesoramiento de la documentación Administrativa que tiene por objeto informar y asesorar al Archivo General de la Provincia so­bre las característi­cas, atributos, tratamientos y vigencia de la documenta­ción que producen las organizaciones administrati­vas.

Dicha comisión estudió los efectos del descarte, del material que pierde en un plazo fijo o limitado, su valor administrativo, legal, de investigación u otro suficiente para justificar su preservación permanente. Debiendo brindar el Archivo General las normas para el descarte de la documentación. Así por Decreto No. 1581 del 7 de julio de 1979 se aprueba lo actuado por la comisión en razón de haber contribuido a facilitar la aplicación de una política de racionalización de la actividad burocrá­tica.

Como una diferencia dentro de este factor observamos que Estados Unidos como país desarrollado ha racionali­zado el sector terciario o de servicios; siendo elevado el costo de mano de obra. Mientras que en la Argentina la tendencia en la Administración Pública ha sido la de absorber porcentajes de desocupación caracterizados por una mano de obra no calificada y más económica, lo que influyó en una demora tecnológica en los servicios.

El cuarto factor que enunciado por Ariel Ricks es común a los dos países: "LA EFICIENCIA ARCHIVÍSTICA", como conse­cuencia lógica comprobamos que crece la preocupación por lograr una alta eficiencia en los servi­cios de archivo de ambas naciones, en los que se evi­dencia una gran producción documen­taria administrati­va en cada espacio bifurcado; encauzadas a normar los objetivos y alcances políticos, científicos y culturales que se han trazado.

Se busca lograr mayor conciencia de ambos gobiernos sobre el significado de la administración de documen­tos; proporcio­nando estructuras legisladas para satisfa­cer necesidades tanto en la enseñanza archivística como en la investigación científica y tecnológica para que cada espacio cultural logre su identifica­ción plena y consciente con un pasado conocido e interpretado.

NOTAS.

(1) Morales Padrón, F.; Manual de Historia Universal.

T. VI, p, 305. Historia General de América. Espasa-Calpe S.A. Madrid, 1962..

(2) Sobre los antecedentes y creación del Archivo Nacional, vide: First Annual Report of the Archivist of the United State, 1934-1935, U.S. Goverment Printing Office, Washington, 1936. págs. 1-5; Schellemberg T.R. Modern Archives, Principles and Techniques. Chicago, The University of Chicago Press, 1956, pág. 8.

Citado por Tanodi, Aurelio; Organización Archivística en los Estados Unidos. p. 712. Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba (Argentina) 1968.

(3) Morales Padrón, F.; ob. cit., p. 250-255.

(4) Tanodi, Aurelio; ob. cit., p. 712-713.

(5) Ibídem, p. 712.

(6) Emiliani, Jorge; Historia de las Instituciones Hispanoamericanas. Universidad Nacional de Córdoba. C.I.D.A. (en prensa).

(7) Moyano Aliaga; Alejandro; Legislación y Servicios. Universidad Nacional de Córdoba. C.I.D.A., p. 1. Córdoba 1975.

(8) Ibídem, p. 2.

(9) Schellemberg, T.R.; Library of Congress, John C. Fitzpatrick, Notes on the Care, Cataloguing, Calendaring, and Arranging of Manuscripts (Washington, 1913, 1921, 1928, 1934). pp. 8-9.

(10) Carracedo Bosch de Prieto, Zulema; Archivo General de la Nación Argentina. En Boletín Interamericano de Archivos. Vol. I. p. 151. Córdoba, 1974.

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